El cielo de Buenos Aires causó mucha curiosidad en aquellos que levantaron la vista y pudieron observar una curiosa nube con los colores del arcoíris, un fenómeno óptico conocido como "iridiscencia". ¿De qué se trata y a qué se debe?

Una extraña nube "arcoíris" sorprendió al AMBA y se hizo viral
El cielo de Buenos Aires causó mucha curiosidad en aquellos que levantaron la vista y pudieron observar una curiosa nube con los colores del arcoíris, un fenómeno óptico conocido como "iridiscencia". ¿De qué se trata y a qué se debe?
Según describe el Servicio Meteorológico Nacional, "la iridiscencia se produce debido a la difracción de la luz al incidir en los cristales de hielo o gotas muy pequeñas que componen las nubes" y agregan que "estas partículas difractan la luz separando los colores, de manera similar a lo que ocurre en las manchas de aceite".
Se trata de un fenómeno óptico causado por múltiples reflexiones de la luz en distintas superficies semitransparentes. "En el caso de iridiscencias en las nubes, explica, los colores aparecen a veces entremezclados y formando franjas casi paralelas a los contornos en otros casos", explicaron desde el organismo nacional.
Asimismo, explican que "si bien dependen del tamaño de las gotas de agua y del ángulo desde el que se aprecia, los predominantes son el verde y el rojo, frecuentemente con tonalidades pastel".
Cindy Fernández, del Servicio Meteorológico Nacional, explicó que "no es el mismo efecto que forma los halos o arcos iris (refracción). Sino que es similar al que produce los colores en las manchas de aceite en el piso".
"Tienen que coincidir muchas cosas: que la nube este en un lugar específico respecto a los observadores, que las nubes tengan el tamaño de los cristales y gotas adecuado y que el sol este en un determinado lugar", señaló y apuntó que "rara vez nos encontramos en el lugar específico para verlo".
Sobre esto agregó que "es complejo de ver porque además tiene que coincidir el ángulo específico del sol y nosotros nos estamos moviendo continuamente".
"Como nos movemos no dura mucho tiempo, unos minutos nada más. También a medida que la nube y el ángulo se mueven, dejamos de ver el fenómeno", concluyó Fernández.