"Es un fenómeno natural que se llama 'arribazones' de macroalgas", explicó a la agencia AFP Ricardo Silva, biólogo marino del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero.
Vientos atípicos impulsaron el arribo de las algas
Silva detalló que estas son plantas "que viven pegadas en material rocoso" bajo el agua, que pueden desprenderse por fuertes oleajes y luego las corrientes "las derivan hacia la costa", y aclaró que no son tóxicas.
Aunque no es extraño que ocurra en los meses cálidos, el especialista reconoció que "este verano justo se dieron más 'arribazones'".
El incremento de "vientos atípicos" desde el noreste produjo corrientes y desprendimiento de estas algas tanto en las céntricas playas de Mar del Plata como en la cercana ciudad de Miramar, pero también en Necochea, localidad 130 kilómetros más austral.