También explicó por qué decidió intervenir de inmediato: “Había dos señoras muy asustadas, desesperadas, en pánico. Vi que seguía lloviendo más arriba y que la crecida podía aumentar, así que me decidí y me metí, conociendo un poco el arroyo”.
A pocos metros del lugar, otra persona que había quedado aislada también debió ser asistida por los Bomberos Voluntarios de Los Molles.
Tras el dramático episodio, el cuerpo de rescate reiteró recomendaciones para quienes visitan zonas serranas y recordó que las crecidas repentinas pueden producirse en cuestión de minutos, incluso cuando no llueve con intensidad en el lugar.