El local se llama "La Sanguchería" y está ubicado en las calle Moreno al 1500, en la esquina con Sáenz Peña.
“Tuvimos un intento de robo el fin de semana por una puerta lateral, que la rompieron y quedó abierta. Encontramos que se nos metieron ratas por ahí. No sabemos si una, dos, diez, no tengo idea. Después vimos que filmaron”.
Manuel continuó con su relato: “Vino bromatología, hablamos con ellos, nos dieron una mano muy grande explicándome qué tenía que hacer para solucionar todo. Cerramos todo y ya empecé a dar vuelta el local para hacer los arreglos que corresponden, limpiar todo y volver a laburar y a vender como lo hacíamos normalmente”.
El hombre confesó que no había visto el video pero reconoció que hay “dos tipos de ratas". “Las grandes, que vienen de afuera, y las chiquitas, que con esas hay que preocuparse por si hay un nido adentro”.
Y finalizó: “Fumigamos una vez cada 15 días”.
“Dimos vuelta todo y hacer todo legalmente como corresponde para estar trabajando de nuevo”, finalizó.
En caso de encontrar ratas, los vecinos porteños pueden hacer su denuncia al número 147. También en la página web de Gestión Colaborativa del GCBA donde se indica como solicitar ayuda para desratizar, desinsectar y desinfectar en vía pública.
En relación a las ratas, la ciudad cuenta con la resolución 245/18 que obliga a los propietarios o inquilinos a realizar periódicamente tareas de desinfección y desratización. En el caso de los edificios, esta tarea está a cargo del consorcio.
Según los expertos las ratas se mueven en función de la oferta de alimento, agua y refugio. Si disponen de ellos, los desplazamientos son limitados, pero si alguno se altera suelen dispersarse, explican.
En la Ciudad de Buenos Aires hay tres tipos: la rata parda, la negra y el ratón mus. La primera hace sus madrigueras en la tierra e invade a través de alcantarillas y pozos. La segunda es aérea. Se la puede ver en cables, techos y árboles, donde anida. La tercera es el ratón doméstico, más chico y frecuente en casas y comercios.