La joven, quien ahora tiene 18 años, brindó unas reveladoras declaraciones al Daily Mirror, en las que detalla que su progenitor, Shane Ray Clifton, abusaba sexualmente de ella hasta cuatro veces al día, haciendo que quede embarazada dos veces. “Me robo la vida”, fueron las primeras palabras de Shannon.
Cuando Shannon Clifton tenía 11 años quedó embarazada por primera vez, pero perdió a su bebé luego de una brutal golpiza de su padre. A los 13 años llegó su segunda gestación, por lo que el pedófilo decidió obligarla a llevar una peligrosa dieta a fin de que pudiera abortar naturalmente al bebé, algo que no ocurrió.
Al ser notorios sus síntomas, una enfermera escolar le pidió a la niña una prueba de embarazo, lo cual alarmó a Shane Ray Clifton, quien obligó a su hija a huir junto a él fuera de la ciudad, lo cual provocó una persecución de la policía, quien por alerta de las autoridades escolares ya sospechaban lo que pasaba. Fue en pleno viaje que la pequeña dio a luz.
Cuando la policía capturó al depravado padre, él la convenció de declarar a su favor en los tribunales, para tratar de evitar una larga condena. "Te amo papá, te extraño", fue lo que dijo la temerosa niña en aquella ocasión.
Pero hoy, con 18 años, tomó valor para decir la verdad. “Él convirtió mi vida en una pesadilla de la que no podía despertarme: me violaba y golpeaba todos los días durante años. Tenía miedo y dolor” precisó la ahora adolescente.
“Siempre me pedía disculpas luego de violarme, pero lo volvía a hacer", dice Shannon, quien añadió que “cuando terminaba, jugaba con mis juguetes para distraerme. Shane Ray Clifton fue condenado a 15 años de prisión, la menor pena posible para este caso, salvándose de una posible cadena perpetua.