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El zoom y los chicos: los nativos digitales sienten "fobia" y rechazan las comunicaciones virtuales

El zoom y los chicos: los nativos digitales sienten
"Lo más importante en este momento es la contención emocional", dice la psicopedagoga Amorina Gelman.

No estaba en la ecuación, no pensaron que esos chicos “hiperconectados” iban a rechazar una pantalla, una imagen en movimiento, ¡si siempre piden que les dejen ver un poco más! Pero lo hicieron. Juana llora y pide “por favor” no participar de las videollamadas del jardín. Tomás se come el alfajor “soborno” que le dio su mamá para que se siente y hable con la “seño”. Agustín ya es adolescente y es difícil lograr convencerlo; ya no pueden persuadirlo con premios.

Los padres y especialistas están afrontando un fenómeno desatado por la pandemia de coronavirus y su consecuente cuarentena obligatoria: la “Re-evolución de la infancia o rechazo a la comunicación online”. Así lo define Sabrina Saja, fundadora de “MD: Herramientas Educativas” en diálogo con A24.com.

“Ellos nacieron en pleno auge de las telecomunicaciones. Dimos por sentado la naturalidad de la relación entre los chicos y la tecnología, y nos asombramos muchas veces con el dominio y manejo ‘innato’ de los niños y jóvenes frente a los dispositivos electrónicos y la hiperconectividad”, comienza la especialista y exdirectora de escuelas.

De repente se suspendieron las clases presenciales, los encuentros con amigos, primos, abuelos. Aparecieron las telecomunicaciones como un puente maravilloso para poder seguir conectados: audios, videos, videollamadas, transmisiones en vivo, reuniones virtuales. Pero estos ‘nativos digitales’ nos dieron una enorme sorpresa, una especie de llamado de atención: se incomodan y rechazan tener que comunicarse de manera online”.

El rechazo se observa en encuentros de zoom de jardín de infantes y primaria, tareas escolares en formatos digitales; y reuniones familiares en aplicaciones o transmisiones de videollamadas (cumpleaños, encuentros y saludos). Los papás conflictuados comparten sus testimonios, no saben qué hacer y temen por la continuidad pedagógica de los chicos y su sociabilización.

“Olivia no quiere. Aunque los abuelos no comprendan porque la nieta no quiere hablar, tendrán que aguantarlo. Creo que Oli los extraña mucho y que su manera de enfrentar eso es justamente rechazando. Más de 50 días en casa, sin jardín, guardería, abuelos, primos, plaza, parque y encima nueva hermana, mucho”, narró Teresa.

Por su parte, Antonella cuenta: “Mi hija tuvo un momento en que no quiso hablar con nadie. Ahora, con la familia sí quiere. Se niega a ver los videos de las seños diciendo que son aburridos y hace pocas tareas. Al principio me sentía la peor madre del mundo, ¡pero tiene 3 años! Es nuestra necesidad que hagan esas cosas y de la escuela, no de ellos, así que relajé y somos más felices”.

Un alfajor por una videollamada.
Un alfajor por una videollamada.

La instagramer "Vicky the mom" en su cuenta @amethebaby brindó su experiencia personal y recabó muchos testimonios de este fenómeno. “Esa soy yo, sobornando a mi hija para que hable por Zoom con los abuelos. Ya no sé si es mejor que no vea a nadie y se olvide de la cara de los abuelos, obligarla y que aparezca llorando en las clases del jardín o sobornarla y que el teclado termine bañado en chocolate. Al principio estaba copada y hasta jugaba con los amigos, ahora le tiene fobia hasta a los videos, no quiere saber nada con hablar con abuelos o primos y llora para no participar del jardín”.

¿Fobia al Zoom escolar?

Se cayeron los muros del aula. La casa de los chicos se convirtió en oficina, zona de estudio, recreación y obligatoriedad. Cosas que se daban en la intimidad del jardín o colegio ahora se ven en las casas a través de la tecnología.

Desde GEMO -institución que brinda asistencia dentro del marco de la Psicología Cognitiva Conductual y la tercera ola- opinan sobre esta tendencia: “Están apareciendo nuevos síntomas en los niños y adolescentes frente al zoom escolar: vergüenza e incomodidad”.

La cámara no debiera ser una obligación si el niño no tiene ganas de hacer contacto visual. Se sienten violentados, invadidos y con temor a ser evaluados pudiendo ser esta situación un antecedente para generar patologías futuras. Los niños no eligieron la modalidad virtual, es solo un recurso pedagógico didáctico en una situación de emergencia”, refiere Estefania de Benedetto, directora de GEMO, psicóloga y Magister en Educación.

De Benedetto resalta que las videollamadas deben ser un encuentro agradable “con un fin lúdico, de conversación entre amigos, de aprendizaje de calidad, de reencuentro con familiares o la mera curiosidad, y no un espacio de continua evaluación virtual". "Es un recurso para que la subcultura escolar traspase las paredes de la escuela y pueda vivenciarse en el hogar”, define.

“Sin embargo, para que la motivación se dé, el niño y el adolescente deben saber que del otro lado de la pantalla no se va a experimentar una amenaza. ¿Qué puede ser para el niño y adolescente una amenaza? La agresión, lo inesperado, un reto, preguntas incómodas, evaluaciones en público sobre todo en el Zoom cuando hay más participantes”, agrega.

De Benedetto explica que “la cámara pone a los niños en una situación de pasividad por el nivel de exposición y posición corporal de estar sentados frente a ella. Es tan nuevo este recurso utilizado para fines escolares que aún ellos no se han dado cuenta que apretando un botón pueden deshacerse con facilidad de aquello que les está provocando malestar, que es sin duda una situación que los violenta o expone su subjetividad”.

Muchos chicos pueden experimental miedo, incomodidad y percibir a la videollamada como una amenaza. (Fuente: Gentileza LaVanguardia.com)
Muchos chicos pueden experimental miedo, incomodidad y percibir a la videollamada como una amenaza. (Fuente: Gentileza LaVanguardia.com)

Algunos casos que surgieron en las consultas con los profesionales:

  • “Tengo miedo que la maestra me pregunte frente a todos y me rete si no sé”
  • “La maestra me dijo que iba a repetir de grado si no contesto rápido”
  • “Me late el corazón fuerte cuando mi maestra grita '¡prendan las cámaras!, que hacen escondidos''”
  • “No me quiero conectar por si no se todo lo que me pregunta la maestra”; cuando llega la hora de la videollamada quisiera desaparecer”.

Una docente les dijo a sus alumnos de 7 grado que si no entregaban en fecha la tarea iban a repetir. La mamá comentó que “en la comunidad se dice que la docente está muy bien formada en prácticas del lenguaje, que es excelente”. Pero, “esta no es la única competencia necesaria. Se olvidan que la empatía y la gestión emocional son requisitos indispensables para poder enseñar”, concluye De Benedetto.

La mirada desde el Ministerio de Educación nacional

"No hay que obligar a los chicos, hay que acompañarlos y no sobreexigirlos", recomiendan desde el Ministerio de Educación. (Fuente: Internet)

Desde el Ministerio de Educación de la Nación, son conscientes de esta problemática y comentaron para A24.com una batería de consejos en los que están trabajando. Cerca del ministro Nicolás Trotta explican:

  • Se sugiere que se deje el audio del encuentro virtual abierto y anular el video para que no se sientan observados. Quizás se enganchan al escuchar lo que está pasando e inician el vínculo con la o el docente”.
  • “Los consejos no pueden ser los mismos para todas las edades, los adolescentes son más de las redes y capaz esto no les significa un problema, el sentirse tan observados”.
  • Muchas veces influye la mirada de los padres mientras están frente a las maestras y sus compañeros. Conductas que tenían en el aula -levantar la mano o participar- no lo hacen en la videoconferencia porque miran a los padres buscando aprobación”, dijo.
  • A los chicos hay que acompañarlos y no sobreexigirlos, y esto también tiene que ver con la relación con la virtualidad. No hay que obligarlos. Están en una etapa de muchos cambios de rutina y hábitos. Hay que dejar que procesen las cosas, hay que acompañarlos”.
  • Si ellos no quieren, no quieren. Uno puede usar herramientas como apagar la cámara, pero si es un ‘no’, es un ‘no’. Hay que respetarlos en un momento donde cambió todo su Universo”.

Los que están del otro lado: la visión docente

Los maestros coinciden en que debe ser un momento de compartir. (Fuente: latercera.com)
Los maestros coinciden en que debe ser un momento de compartir. (Fuente: latercera.com)

Lucía es maestra jardinera de sala de 2 y 4 años en un colegio tradicional del conurbano bonaerense. Realiza charlas una vez a la semana por videollamada y los divide en varios grupos.

Es un momento donde sienten que están con sus compañeros, hablan con sus maestras, leemos cuentos. Son chiquitos y es un desafío porque les cuesta prestar atención y escuchar. Sin embargo, es un lindo encuentro”, considera.

A los pequeños les cuenta comprender lo que les está ocurriendo. “Desde mi dirección se proponía que se pongan la chomba de cada sala y nos tocó la situación de que dos nenes no entendían, querían ir al jardín cuando se las ponían. Entonces no se les puso más la remera”.

Respecto a la obligatoriedad, opina: “Las actividades las mandamos, pero el que no lo quiere hacer, no las hace. Lo mismo ocurre con las meet. El que quiere estar, está, y el que no, no. Muchas compañeras se ponen nerviosas porque sienten que tienen que dar una clase digital, pero en verdad es un momento de compartir. Son veinte minutos como mucho donde cantamos, reímos y hacemos juegos”.

En el mensaje educativo surge una contradicción. “Es verdad que hoy todo es a través de las pantallas, hablar con las maestras, los amigos, la familia, cuando venían de un mensaje de que no tenían que estar tanto con las pantallas”, concluye Lucía.

Mercedes es docente de secundaria en el conurbano bonaerense y describió a A24.com su experiencia: “El aprendizaje ahora es muy distinto. El docente no está presente ahí para orientar y ese hueco lo tienen que llenar las familias con mucha frustración, enojo, tristeza, confusión. Estás reconfigurando las actividades según lo que los chicos puedan ir aprendiendo solos o lo que les genere un vínculo con el docente en la distancia. Tenemos más reuniones de personal que antes para lograr la mejor comunicación”.

Respecto al uso de las videollamadas advierte: “Hay un fanatismo con el zoom porque trae esa ficción de que volvés a dar clase con el pizarrón y das una clase expositiva. Pero podés grabar un video de 15 minutos, no te interrumpe nadie, el chico lo puede ver 20 veces y después hacerte una serie de preguntas sobre eso. El zoom para mí es más para conversar un poco y recrear el encuentro, que es totalmente incompleto, atravesado de circunstancias tecnológicas que lo dificultan. El vivo de Instagram es lo mejor porque en zoom nos falta literalmente el cuerpo”, dijo.

Pero, ¿se puede perder la capacidad de sociabilizar si no participan?

La psicopedagoga Amorina Gelman explica que “la capacidad de sociabilidad no se pierde, es algo muy innato en los chicos. Mi recomendación es que no se los obligue a hablar con alguien que ellos no quieran. No tiene por qué, y menos por videollamada que es una herramienta digital donde están frente a una pantalla: no se ven realmente los gestos y las manos que son muy importantes en la comunicación. No es un peligro no conectarlos, es sólo cuando tengan ganas y que sea una demanda de ellos”.

Lo más importante en estos momentos es la contención emocional. Si bien es significativo que los chicos aprendan y avancen en sus conocimientos, ahora hay que priorizar otra cosa. Los saberes los van a poder adquirir, no importa si es un poco más tarde. Cuando reinicien las clases todos van a estar en la misma sintonía. Se van a quedar con cómo lo vivieron y cuán contenidos estuvieron, no si aprendieron más sumas”.

Otras herramientas digitales como alternativa

“La educación virtual tiene grandes beneficios si la sabemos utilizar, pero el Zoom no es una herramienta para tal fin y se lo está utilizando como un dispositivo para el que no fue creado”, explica Estefania de Benedetto.

Desde GEMO recomiendan: las clases teóricas pueden ser pregrabadas (video cortos dependiendo el nivel educativo) acompañarlas con material teórico PDF y ejercitación para poder operabilizar los contenidos, luego algún foro para las dudas o mensaje directo con el docente. De esta manera, se prescinde de las cámaras que si no se usan bien el daño es grave.

por Jesica Mihelj
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