Este desarrollo biotecnológico ya fue aprobado por Argentina en 2020, Brasil para la harina en 2021 y Colombia, Nueva Zelanda y Australia en este año.
Este último caso gana más relevancia ya que es un gran productor de trigo, con cosechas en torno a las 30 millones de toneladas, de las cuales la gran parte, cerca de 20 millones, se exporta.
Esta nueva a probación se suma a la realizada por la República Popular China la semana pasada respecto a la soja HB4, también desarrollada por la empresa argentina.
Los planes de la empresa
En diálogo con A24.com Agro, fuentes de Bioceres adelantaron los pasos a seguir para que el trigo HB4 llegue a los campos australianos. "Estamos en conversaciones con universidades, empresas y entidades de productores para que la tecnología sea adaptada a las necesidades de la agricultura australiana", indicaron.
En ese sentido, desde la firma estiman que, más allá de la autorización, "recién para 2025 podría entrar en una fase comercial" en el país oceánico.
En el plano local, la duda pasa por saber si todas estas aprobaciones podrían acelerar el proceso de liberar la siembra de trigo HB4 en la Argentina, hasta hoy realizada mediante un esquema de identidad preservada. Sobre este tema, en la empresa son cautos. "Hoy la estrategia de la empresa es seguir trabajando la siembra de trigo bajo identidad preservada", aseguraron.
Sin embargo, aclararon no se trata de la única alternativa posible, ya que en la firma entienden que la aprobación de Brasil les permite comercializar semillas libremente en la Argentina. "Es una elección de la empresa para cuidar la tecnología. Es nuestra estrategia", enfatizaron.