Hasta hoy febrero dejó acumulados que superaron los 25 mm en buena parte del territorio bonaerense y algunas zonas muy acotadas del sur santafesino y el SE cordobés, centro de Chaco, Formosa, Salta y Jujuy.
Sin embargo el 35% de la soja argentina está en condiciones regulares a malas. Se estima que el 28% de la soja está en condiciones regulares, o sea 4,5 millones de hectáreas. “En condiciones malas hay 1,1 millón de hectáreas, un 7% del total sembrado, de las no llegarían a cosecha 750.000”, sostuvieron.
La falta de agua dejó incluso sin sembrar al menos 100.000 hectáreas en el norte argentino.
“Ante este panorama se estima un rinde nacional de 26,4 quintales por hectárea (qq/ha), unos 1,3 menos que el año pasado, y una producción de 40,5 Mt”, postularon. Se trata de una proyección un 10% menor que la del ciclo 2021/22. “Lamentablemente, de esta manera se confirma el horizonte productivo proyectado en enero de 40 Mt que dejaba fuera de las posibilidades un escenario de normalidad y rindes promedios históricos para el ciclo 2021/22 de soja en Argentina”, concluyeron.
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Córdoba haría punta en el rendimiento de soja, pero su producción sería menor a la del año pasado.
Cabe recordar que, además del factor clima, en la cadena de la oleaginosa alertan desde hace tiempo por la carga impositiva. Incluso hablan de "discriminación hacia la soja", lo que conllevó a una reducción del área de siembra que fue aprovechada por el maíz.
La soja en las provincias más importantes
Ninguna provincia supera los 30 qq/ha en la primera estimación de soja 2021/22. Incluso el año pasado, que fue una campaña complicada, Santa Fe y Córdoba superaron la valla de los 30 quintales. Esta vez, Córdoba hace punta con solo 29,3 qq/ha de promedio, casi 4 quintales menos que los obtenidos en el anterior ciclo.
- Córdoba 29,3 qq/ha
- Santa Fe 28,3 qq/ha
- Buenos Aires 28,2 qq/ha
- Entre Ríos 19 qq/ha
- La Pampa 19 qq/ha
“Si las lluvias acompañan al cultivo en los próximos 15 a 20 días más puede haber algunas mejoras, pero también nuevas caídas si se confirman los pronósticos de escasas lluvias”, apuntaron.
Aún queda algo por mejorar: la soja de segunda también está en una situación muy vulnerable y necesita de agua en forma urgente para no seguir perdiendo potencial de rinde.