A través de su Comisión Directiva, la ONG Bitcoin Argentina difundió un comunicado en el que celebra el 10 de enero como un nuevo hito para el ecosistema de las criptomonedas por la aprobación en Estados Unidos de 11 ETF de Bitcoin al contado.
A través de su Comisión Directiva, la ONG Bitcoin Argentina difundió un comunicado en el que celebra el 10 de enero como un nuevo hito para el ecosistema de las criptomonedas por la aprobación en Estados Unidos de 11 ETF de Bitcoin al contado.
La entidad argentina se refirió a una “victoriosa batalla de varios capítulos que empezó allá por 2013, con la primera propuesta de un fondo cotizado de bitcoin al contado, enviada a la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC), finalizando con la aprobación de 11 ETF que, poco a poco, han comenzado a operar en los mercados de ese país”.
Un ETF “al contado” o “spot” es un fondo cotizado del mercado financiero tradicional que puede comercializarse de forma similar a la acción de una empresa. Particularmente, los fondos aprobados por la SEC tienen a bitcoin como único activo subyacente y comercializan sus cuotapartes en las bolsas o mercados de valores de los Estados Unidos.
Por ser uno de los mercados más importantes del mundo, esta modalidad permite que muchísimos más inversores e instituciones puedan invertir en los ETF, adquirir así algún tipo de exposición a bitcoin y generar con ello un significativo incremento de la demanda. Es decir, por cada nueva cuota-parte que el ETF coloca en el mercado, su administrador debe adquirir y mantener en custodia igual cantidad de bitcoins reales a los que esa cuota representa.
En ese sentido, en el mensaje de la ONG, se compara la situación con la aprobación del primer ETF de oro en 2004, a partir de la cual siguieron muchos años de permanente incremento de demanda en las inversiones en oro y de precio de dicho metal.
No obstante, si bien la entidad evitó expedirse sobre proyecciones del precio del Bitcoin, admitió que una potencial demanda creciente en un activo cuya producción es incluso más inelástica que la del oro, podría traer aparejado también un ascenso importante de su precio.
“Esta aprobación de la SEC, también podría tener efectos en Argentina, ya que es previsible que comiencen también a cotizarse en el mercado local CEDEARS de algunos de estos fondos”, destacó Leonardo Klug, miembro de la comisión directiva.
Por su parte, el cofundador y miembro de la Comisión Directiva, Rodolfo Andragnes, sintetizó los siguientes aspectos relevantes que se derivan de este nuevo contexto:
Por otro lado, la ONG Bitcoin Argentina destacó que poseer participación en un ETF no es lo mismo que poseer Bitcoin.
Al respecto, Ricardo Mihura, presidente de la entidad, señaló que “lo revolucionario de Bitcoin no es su potencial rendimiento como inversión, sino su carácter de activo monetario transable, totalmente por fuera del sistema financiero, su carácter global, incensurable, abierto, descentralizado y, por lo tanto, confiable para quien lo tiene y/o lo recibe”.
Además, agregó que “estas virtudes de bitcoin se pueden disfrutar en la medida en que se disponga de su autocustodia, y no cuando se la delega en un fondo de inversión o un exchange”.
Asimismo, el texto de la ONG destaca que la gran mayoría de los bitcoins de estos ETF estarán custodiados por Coinbase, empresa regulada en Estados Unidos. A pesar de ser una de las compañías más importantes del sector, se destacó que hay un riesgo centralizado en la eficiencia y buena gestión de este único jugador o en las posibles presiones gubernamentales sobre el mismo.
Por ello, se destacó la posibilidad de invertir en un ETF como un primer paso para que, con el tiempo, las instituciones pasen a administrar sus propios Bitcoin, buscando reducir el riesgo sistémico de la concentración.
También se destacó que el éxito de Bitcoin no depende exclusivamente de los precios en el corto plazo, sino de su resiliencia y evolución. Bitcoin es un sistema en delicada, pero constante evolución, con ciertos pilares tal vez inamovibles como el de los 21 millones de unidades donde, en definitiva, son sus tenedores quienes toman decisiones. No obstante, cuando uno participa de un ETF o cuando un ETF deja sus bitcoins en manos de un tercero, delega también sus decisiones.
A su vez, el texto recordó que, en 2017, ante un escenario de forks y airdrops donde la comunidad tomó una decisión importante de cómo quería que Bitcoin evolucionara, la distribución en manos individuales fue clave para que se respetara la voluntad de los usuarios.