Ahora, al ver la lluvia de críticas que recibió por este cambio cual veleta, Tharoor habló y dijo que está arrepentido. Que al ver las consecuencias de su artículo - sumado a la campaña antiargentina - tomó dimensión de una injusticia. Que sólo quiso criticar el juego en este mundial de la Scaloneta. Pero su amor por la Argentina, Messi, Maradona y la selección siguen intactos. No es el primero en recular en chancletas y no será el último.
Tal vez esté preocupado. De ahora en más, su credibilidad está más debilitada que cualquier crítica a Enzo Fernández por su expulsión en la final.
El periodista dice que Messi es el mejor jugador de la historia. Pero lo presenta como representante del "establishment" y a Maradona como el "irreverente". Ahora se arrepiente de su artículo contra la selección argentina. (Foto: Reuters)
Periodista arrepentido por escribir: "No lloraré por tí, Argentina"
En una entrevista -dada al tomar conciencia de la repercusión de su artículo sumado a la campaña contra la Argentina- dice: "Creía estar participando en un debate sobre la selección argentina que se desarrollaba en un ámbito separado del debate general sobre la Argentina y los argentinos. Me equivoqué, y, francamente, desconocía las inseguridades y el frágil orgullo que podría estar tocando con esa columna.
En ese artículo, establece la maniquea división entre la figura de Diego Maradona y Leo Messi. Dice que Maradona representaba el "antisistema en el fútbol" o el que iba en contra del "establishment". En cambio sobre Messi, en un momento de la entrevista lo describe así: "Uno siente que al final del día Messi y Ronaldo vuelven a sus mansiones espaciales para desenchufarse y dormir un sueño robótico sin sueños". Desconoce por completo todos los hechos benéficos que realiza Messi fuera del fútbol y el enorme carisma como líder que tiene desde que es el capitán de la selección que ganó un Mundial, dos Copas América, una Finalissima y es el subcampeonato mundial.
Tal vez por eso, su nota en The New Yorker termina así: "Messi va a Nueva Jersey, donde se jugará la final, al borde de una gloria abrumadora. Una de las principales canciones del repertorio argentino este verano ha tratado de conquistar la 'cuarta estrella', una alusión a la posibilidad de ganar una cuarta Copa del Mundo. Hay un verso sobre hacerlo por Maradona, por las Malvinas y por la última participación de Messi en el torneo. Decenas de millones de personas, dentro y fuera de Argentina, la cantarán a todo pulmón durante el partido. Yo no seré una de ellas".
Sin embargo, ahora, la entrevista que concedió finaliza diciendo: Nunca quise herir los sentimientos de nadie. La selección argentina, sus jugadores y sus hinchas me han regalado algunos de los recuerdos más importantes de mi vida. Son una parte desproporcionadamente grande de mi nostalgia infantil. Y aún no he tenido la oportunidad de visitar su maravilloso país. Tengo muchas ganas de hacerlo pronto. (Y siempre hincharé por ustedes por encima de Inglaterra).
¿A cuál creerle? Uno luce equivocado y el otro, totalmente falso.