El velorio se realizó en el caserío de Palestina, donde Helar vivía junto a su familia. En ese entorno, marcado por el dolor, también surgieron muestras de apoyo y solidaridad. Sus compañeros, vecinos y allegados iniciaron una campaña para ayudar a la familia con los gastos del sepelio.
La Federación Peruana de Fútbol (FPF) expresó su pesar a través de las redes sociales: “Lamentamos el fallecimiento de Helar Gonzales Altamirano. Nuestro sentido pésame a su familia, amigos y al Club Real Titán”.
El fallecimiento de Helar también reabrió el debate sobre las condiciones de seguridad en los torneos regionales y el cuidado de los futbolistas en competencias de ascenso, donde muchas veces la falta de recursos deja expuestos a los protagonistas.
Desde el Club Real Titán afirmaron que el equipo continuará participando en el certamen y que todos los partidos serán dedicados a la memoria de Helar, quien, con su pasión y entrega, dejó una marca imborrable en el corazón de su comunidad.