Bearman, piloto de Haas, había calificado como “inaceptable” la maniobra del argentino, al asegurar que “se cruzó para defender su posición” en un contexto de gran diferencia de velocidad.
Ante esto, Colapinto respondió con serenidad, pero marcando distancia: “Lo más importante es que está bien. Pero no estoy contento con sus comentarios”, afirmó.
Además, reveló un dato que sorprendió en el paddock: “Después de la carrera le envié un mensaje inmediatamente. Nunca respondió”, señaló.
Qué pasó en Suzuka: el accidente que lo cambió todo
El episodio ocurrió en la vuelta 22 del Gran Premio de Japón. Colapinto sufrió una pérdida de potencia en su monoplaza por agotamiento de la batería, lo que generó una diferencia de velocidad muy marcada con el Haas de Bearman.
Al llegar a una curva rápida, el británico intentó esquivarlo, pero perdió el control del auto y terminó impactando contra las barreras con una fuerza superior a 50G.
“Es casi como si uno estuviera en vuelta lanzada y el otro en salida. Es una diferencia enorme”, explicó el argentino, al describir la situación.
Desde Haas, el jefe de equipo Ayao Komatsu respaldó a Colapinto: “No hizo nada diferente, no es culpa suya en absoluto”, aseguró.
La postura de la FIA y los cambios en la Fórmula 1
Tras analizar el incidente, la FIA concluyó que Colapinto respetó la trazada ideal, descartando responsabilidad directa en el accidente.
Sin embargo, el choque dejó consecuencias: la categoría decidió introducir cambios en el reglamento técnico para reducir riesgos en pista.
Entre ellos, se destaca la reducción de la recarga energética máxima (de 8 MJ a 7 MJ) y la limitación del uso del “superclip” a solo unos segundos por vuelta. El objetivo es claro: evitar diferencias extremas de velocidad que puedan generar accidentes similares.
Colapinto, conciliador pero firme
A pesar del cruce mediático, el argentino evitó escalar el conflicto y dejó abierta la puerta al diálogo: “No tengo ningún problema con él. Espero que podamos solucionarlo pronto”, sostuvo.
También hizo una reflexión sobre la seguridad en la categoría: “El piloto que viene detrás tiene toda la información. El de adelante está mucho más a ciegas. Creo que ambos tenemos responsabilidad”, analizó.
Por su parte, Bearman bajó el tono en las últimas horas: “No guardo rencor, no soy ese tipo de persona”, dijo, aunque admitió que nunca vio el mensaje que le envió el argentino.