Con su habitual humildad, Álvarez, vestido de negro de pies a cabeza, agradeció a los dirigentes, al cuerpo técnico, y a sus nuevos compañeros por la cálida bienvenida. “Desde el primer momento he recibido el cariño de los hinchas y estoy con muchas ganas”, comentó, dejando claro su entusiasmo por este nuevo desafío.
En cuanto a su papel en el Mundial de Qatar, que fue crucial para que Lionel Messi lograra su ansiado título, Álvarez restó importancia a los halagos: “No me siento un superhéroe”. Además, expresó: “Uno siempre sueña con ganar, le gusta ganar y competir. Vengo a aportar lo mío y a luchar por todas las competiciones. Desde el primer momento, incluso antes de que se hiciera oficial, la gente me mostraba su cariño y su apoyo. Cuando llegué a la ciudad me puso muy feliz el apoyo de la gente desde el primer momento y estoy muy agradecido”.
También se refirió a la transición de trabajar bajo la dirección de Pep Guardiola a la de Diego Simeone: “He aprendido mucho en estos años pero cada uno tiene sus cosas, son dos de los mejores de la historia y puedo seguir aprendiendo. Estoy muy ilusionado de conocer a un entrenador como Simeone con todo lo que significa para el club y para el fútbol mundial”.
Sobre su decisión de dejar el Manchester City, donde no era titular, y unirse al Atlético en busca de un nuevo desafío, Álvarez fue claro: “Sentía que necesitaba un cambio en mi carrera, buscar un nuevo desafío y siento que es un club que me brinda el espacio para tener mi mejor versión como futbolista”.
Así, Julián Álvarez comienza su nueva etapa en el Atlético de Madrid, con la promesa de seguir escribiendo capítulos exitosos en su ya brillante carrera.