Según las reglas de la FIFA, por cada año que un jugador pasó en un club formador entre los 12 y los 15 años, el club recibe un 0,25% del monto de la transferencia. A partir de los 16 años y hasta los 23, esa proporción aumenta al 5%. Esto significa que River, que acompañó el desarrollo de la Araña durante gran parte de su adolescencia y juventud, se verá beneficiado económicamente con un porcentaje significativo de la venta de Álvarez.
Este ingreso adicional será un impulso importante para las arcas de River, que podrá capitalizar la formación de uno de los talentos más destacados del fútbol argentino en los últimos años.