Aunque en el comunicado no se especifica que la medida se tomó por la llegada de Di María, la prensa local confirmó que la decisión está directamente vinculada con el fenómeno que genera el regreso del ídolo. La dirigencia busca evitar posibles complicaciones de seguridad ante la masiva presencia de hinchas que quieren acercarse a su gran referente.
El esperado reencuentro con el público será el próximo sábado, cuando Central reciba a Godoy Cruz en el Gigante de Arroyito por la segunda fecha del Torneo Clausura. Ese día, a las 16:00, Di María volverá a pisar la cancha con la camiseta auriazul en un partido oficial, algo que los fanáticos esperaron durante 18 años.
El Fideo llega al club tras quedar libre del Benfica, cumpliendo el sueño de volver a jugar en Central antes de retirarse. Su vuelta no solo genera una enorme ilusión deportiva, sino que también sacude al fútbol argentino por el impacto que puede tener su presencia en el torneo local.
Mientras tanto, Rosario Central comienza a blindarse para gestionar la revolución Di María con tranquilidad y orden. La pasión de la gente es incontrolable, pero el club busca que el furor no se convierta en un problema operativo ni de seguridad para el plantel profesional. El operativo ya está en marcha.