El fútbol y el destino suelen tejer historias que superan la imaginación de cualquier guionista cinematográfico. La clasificación de la Albiceleste a la gran definición de la Copa del Mundo, tras dejar en el camino a Inglaterra en una semifinal memorable, no solo encendió la ilusión de millones de hinchas, sino que también abrió las puertas a una de las coincidencias más poéticas y cargadas de simbolismo en la legendaria carrera de su capitán. Ahora, 10 años después, el 19 de julio de 2026, en ese mismo estadio, Messi y la Selección Argentina van a jugar la final del Mundial 2026 ante España.