Aunque el combate terminó con la victoria de Luces, el desempeño de González fue notable, destacándose por su valentía y excelente estado físico a pesar de las circunstancias adversas. No todos los boxeadores estarían dispuestos a aceptar un reto de tal magnitud con tan poco tiempo de aviso, lo que habla del carácter y la determinación que caracterizaban al "Kanguro".
La repentina partida de Cristian González dejó un profundo vacío en el boxeo argentino, un deporte que hoy despide a uno de sus luchadores más entregados y apasionados. Sus colegas, entrenadores y seguidores lo recordarán no solo por sus habilidades en el ring, sino también por su espíritu inquebrantable y su amor por el boxeo.