Las imágenes de los futbolistas de Boca Juniors tras sellar el pase a los octavos de final de la Copa Sudamericana ante O'Higgins distaron mucho de ser las de un grupo feliz por la meta alcanzada. En Rancagua, el equipo coqueteó con una eliminación dolorosa y el malestar interno quedó expuesto en el análisis posterior. "Hay que levantar el nivel; no estamos conformes, pero lo importante era clasificarnos y lo hicimos", reconoció sin rodeos Leandro Paredes tras la victoria por penales en suelo chileno.
