El propio Lionel Scaloni ya había manifestado su preocupación durante la conferencia de prensa del jueves por el horario del partido. El entrenador cuestionó que el encuentro se dispute a las 18 de Miami, cuando todavía hay luz solar y el calor alcanza sus valores más altos.
Por disposición de las autoridades estadounidenses, si se detecta la caída de rayos en un radio de 13 kilómetros alrededor del estadio, el encuentro tendrá que ser frenado por al menos 30 minutos y además de evacuar el campo de juego, se hará lo mismo con los presentes en las tribunas. Sin embargo, si en ese lapso de media hora vuelve a caer otro, el reloj se reactiva.
La ilusión de los hinchas argentinos
El entusiasmo de los fanáticos no se vio afectado por el clima. Muchos viajaron especialmente desde Argentina para acompañar a la Selección en esta instancia decisiva. Entre ellos estuvo Fernanda, de Berazategui, quien contó que dejó a su hijo de dos años con su pareja para poder estar presente en el estadio. "Que lo cuide", bromeó antes de ingresar.
También hubo lugar para los festejos de cumpleaños y para quienes creen que este puede ser un torneo histórico. Un hincha correntino se mostró confiado en la victoria: "Ganamos 3-0", pronosticó, antes de agregar emocionado: "Puede ser el último Mundial de Messi y teníamos que estar".
Los hinchas argentinos en los alrededores del estadio en Miami. (Foto: captura A24)
Incluso simpatizantes de otros países se acercaron al móvil de A24 para expresar su deseo de ver jugar al capitán argentino. "Queremos ver a Messi, puede ser su último Mundial", señalaron.