Sus palabras cayeron como un balde de agua fría entre los simpatizantes rojiblancos, que interpretaron la frase como una señal definitiva de que el atacante quiere cambiar de aire apenas termine la Copa del Mundo.
Además de las imágenes de camisetas incendiadas, en las redes sociales comenzaron a multiplicarse mensajes de enojo contra el campeón del mundo.
Uno de ellos se volvió viral por la contundencia de su frase: “Algunos jugadores dejan una huella. Otros dejan una lección. El tiempo pone cada cosa en su sitio”.
La reacción de los fanáticos refleja el deterioro del vínculo entre Julián y una parte de la afición colchonera, que hasta hace pocos meses lo consideraba uno de los grandes ídolos del equipo.
El Atlético de Madrid analiza denunciar al Barcelona
En medio de la polémica, la dirigencia del Atlético estudia presentar una denuncia ante la FIFA contra el Barcelona por una presunta negociación sin autorización con el delantero argentino.
Según informó la agencia EFE, en el club madrileño consideran que la entidad catalana avanzó sobre el futbolista pese a que tiene contrato vigente hasta junio de 2030.
La postura del Atlético es inflexible: no tiene intención de vender a Julián Álvarez y ya dejó en claro que cualquier club interesado deberá abonar la cláusula de rescisión, fijada en 500 millones de euros.
Mientras tanto, el delantero continúa concentrado con la Selección argentina en el Mundial 2026, pero en España el escándalo ya tomó temperatura y amenaza con convertirse en uno de los grandes conflictos del mercado de pases europeo.