“Mi hijo me preguntó: ‘¿Entonces, papá, no me tengo que sacar fotos con ningún jugador?’”, relató el padre, visiblemente afectado. Y remarcó que nunca imaginaron que una imagen inocente pudiera generar tanto revuelo. En el club, sin embargo, justificaron la medida como “un correctivo interno” por haber posado con la camiseta de Newell’s junto a un jugador del eterno rival.
Antonio Laje, por su parte, fue categórico: “Estamos hablando de chicos de 9 años que se sacaron una foto con un jugador de Primera División. Están fomentando el odio desde muy chicos”. El periodista cuestionó con dureza a la dirigencia: “¿Qué van a hacer cuando llegue Di María? ¿Suspender a todos los que se saquen una foto con él?”.
Mientras tanto, crecen las críticas internas y algunos padres evalúan retirar a sus hijos del club. Desde la AFA, ya habrían manifestado su preocupación por el episodio. En contraste con las declaraciones del presidente Astore, que negó sanciones y habló de una “medida preventiva”, los testimonios de padres revelan otra realidad: una decisión impuesta, sin diálogo, que terminó afectando directamente a los más chicos.
“El miedo lo genera el club, no los hinchas”, concluyó Laje. Y lanzó un mensaje que resonó en el estudio: “Ojalá esta generación de chicos sea menos violenta que los dirigentes que tienen hoy”.