Racing Club protagonizó una de las noches más frustrantes de su temporada. La “Academia” empató 2-2 frente a Caracas FC en el Cilindro de Avellaneda y quedó eliminada de la Copa Sudamericana 2026.
Racing empató 2-2 con Caracas FC en el Cilindro de Avellaneda y quedó eliminado de la Copa Sudamericana 2026. La “Academia” había dado vuelta el partido, pero un insólito error de Tagliamonte en el segundo tiempo selló el empate.


La insólita jugada que provocó la eliminación de Racing de la Copa Sudamericana
Racing Club protagonizó una de las noches más frustrantes de su temporada. La “Academia” empató 2-2 frente a Caracas FC en el Cilindro de Avellaneda y quedó eliminada de la Copa Sudamericana 2026.
El equipo dirigido por Gustavo Costas había logrado dar vuelta un partido complicado, pero terminó pagando caro sus errores defensivos y un desenlace tan insólito como doloroso. El gol del empate venezolano, convertido por Irving Gudiño tras una jugada caótica en el área, dejó a Racing sin posibilidades matemáticas de avanzar a los octavos de final.
Con este resultado, la “Academia” quedó condenada al tercer puesto del Grupo E con apenas cinco puntos, mientras que Caracas alcanzó las nueve unidades y aseguró su clasificación.
La noche en el estadio Presidente Perón comenzó de la peor manera para Racing. Antes del primer minuto de juego, el conjunto venezolano golpeó con un centro desde la izquierda de Michael Covea que terminó en un gol en contra de Gabriel Rojas.
El equipo local reaccionó rápidamente. Apenas tres minutos después, Gastón Martirena apareció por el segundo palo y definió con un remate bajo que se le escapó al arquero Frankarlos Benítez para establecer el 1-1.
A partir de allí, Racing tomó el control del partido y empezó a empujar a Caracas contra su propio arco. Marco Di Césare estuvo cerca de marcar de cabeza y Adrián “Maravilla” Martínez comenzó a convertirse en una amenaza constante para la defensa visitante.
La remontada llegó a los 36 minutos del primer tiempo. Tras una mano polémica del defensor Luis Mago dentro del área, el árbitro colombiano Jhon Ospina sancionó penal para Racing en una decisión muy discutida por los jugadores venezolanos.
“Maravilla” Martínez tomó la pelota y ejecutó: remate al ángulo derecho y 2-1 para desatar el festejo en Avellaneda.
Con la ventaja parcial y el control del encuentro, Racing parecía encaminarse hacia una victoria necesaria para seguir con vida en la Copa Sudamericana. Sin embargo, el segundo tiempo terminaría transformándose en una pesadilla.
El momento decisivo llegó a los 29 minutos del complemento y quedará marcado como una de las jugadas más insólitas del torneo. Todo comenzó con un cabezazo de Caracas tras un tiro de esquina. Matías Tagliamonte intentó despejar la pelota por encima del travesaño, pero falló en varios manotazos consecutivos.
El balón golpeó en el horizontal y nunca terminó de salir. En medio del desconcierto, el delantero Adrián Fernández chocó al arquero de Racing dentro del área chica y lo dejó fuera de acción. La pelota quedó viva y el mediocampista Irving Gudiño apareció para empujarla al gol y decretar el 2-2 definitivo.
Los jugadores de Racing reclamaron de inmediato una infracción sobre Tagliamonte. Todo el estadio pidió falta, pero desde el VAR avalaron rápidamente la decisión del árbitro y confirmaron el empate.
La escena generó una mezcla de incredulidad, bronca y desesperación entre los hinchas académicos, que veían cómo la clasificación se escapaba delante de sus ojos.
La eliminación dejó un fuerte impacto en Avellaneda y volvió a instalar interrogantes sobre el futuro de Gustavo Costas al frente del equipo.
Racing, que había arrancado el año con grandes expectativas internacionales tras conquistar la Copa Sudamericana 2025, no logró sostener el nivel y quedó afuera prematuramente en una zona accesible.