Inclusión financiera

Billeteras virtuales: los números del boom de los pagos digitales consolidados por la pandemia

Actualmente, hay unas 30 billeteras digitales en Argentina y 8 millones de usuarios, según la Cámara Argentina de Fintech.
por Julia D´Arrisso | 20 de abril de 2021 - 18:04
Las billeteras virtuales tienen una Clave Virtual Uniforme (CVU)

Las billeteras virtuales tienen una Clave Virtual Uniforme (CVU), un código único de 22 dígitos para operar entre usuarios en la plataforma.

Entre los variados cambios de hábitos que trajo la pandemia de coronavirus, uno tiene que ver con el manejo del dinero. Ante la necesidad de evitar el contacto, muchas personas empezaron a utilizar medios de pago digitales y, especialmente, billeteras virtuales.

Una billetera virtual es una aplicación móvil que sirve para realizar diversas operaciones financieras desde el celular. En rangos generales, permiten transferir y recibir dinero, pagar las facturas de distintos servicios, mantener un seguimiento de los gastos e, incluso, realizar inversiones.

Para utilizarlas, primero el usuario deberá descargar la aplicación de la billetera virtual e ingresar un número de cuenta bancaria para habilitar dichas operaciones. También se pueden depositar fondos, sin necesidad de usar una cuenta bancaria.

Las billeteras virtuales, además, tienen una Clave Virtual Uniforme (CVU), un código único de 22 dígitos para operar entre usuarios en la plataforma.

Actualmente, hay unas 30 billeteras digitales en Argentina. En tanto, existen al menos 14 millones de CVU y alrededor de 8 millones de usuarios, según la Cámara Argentina de Fintech. Este dato no es menor, ya que permite entrever una primera tendencia sobre estas aplicaciones: que cada persona tiene, general, al menos dos billeteras digitales.

“Hay una gran carrera por la conquista del usuario. Hay libertad de movimiento entre cada billetera virtual, por lo que cada usuario utiliza la que le conviene. Hay un foco absoluto en agregarle valor y el gran ganador es el usuario que puede ir tomando decisiones en base a lo que le conviene y el tipo de gastos”, explicó a A24.com Mariano Biocca, coordinador general de la Cámara Argentina de Fintech.

Billetera Movil ok
Pagos digitales: Las billeteras virtuales crecieron exponencialmente durante la pandemia. Hay 8 millones de usuarios, según la cámara Fintech.

Pagos digitales: Las billeteras virtuales crecieron exponencialmente durante la pandemia. Hay 8 millones de usuarios, según la cámara Fintech.

Uno de los factores que mayor impulso generó en este tipo de metodologías de financiación fue la pandemia. “Se conjugaron dos cosas: la disponibilidad de herramientas tecnológicas con la situación mundial, por la que las personas comenzaron a pagar servicios a distancia. Y esa inclusión se dio desde el lado del usuario como del comercio que empezó a aceptar tener un link de pago o un QR”, completó Biocca.

Pero en la conquista por los usuarios, cada uno ofrece lo suyo. Por caso, Mercado Pago, percibió un crecimiento exponencial en su cantidad de usuarios –pasó de 3,4 millones en febrero de 2020 a 5 millones en la actualidad-, especialmente en comercios, que comenzaron a operar a través de links de pago y QR, y personas físicas, que empezaron a abonar servicios en su casa o enviar dinero desde la aplicación.

“Durante abril y mayo de 2020 los comercios encontraron la forma de operar a través de los links de pago. Después pudieron ver que podían acceder a un crédito con solo dos clicks. Del lado de los usuarios, influyó el tema de que cerraron los puntos de pago fijo de facturas de servicio. También creció el envío de dinero de personas, que actualmente promedia los $1700 pesos”, indicó a A24.com Francisco Bouzas, gerente senior de billetera móvil de Mercado Pago.

Por su parte, Ualá, la fintech de Pierpaolo Barbieri, propone emitir una tarjeta virtual y luego enviar al usuario una en plástico, de manera que pueda contar con ambos productos.

Para principios de 2020, la firma había emitido 1,5 millones de tarjetas y ahora son 2,7 millones. Tras incorporar funcionalidades como la posibilidad de contratar seguros, en la compañía piensan en apuntar al sector financiero.

“La gente prioriza no exponerse a filas, por ejemplo. Se dieron cuenta del tiempo que pierden. Nosotros no tenemos sucursales. Nuestra mentalidad es cómo hacer las cosas fáciles. Ahora estamos subiendo la vara de los servicios financieros”, contó Martín Bellocq, gerente de marketing de Ualá.

En este sentido, la fintech está por cerrar la adquisición de Wilobank, el banco digital que creó Eduardo Eurnekian, una compra que se culminará cuando el Banco Central lo confirme. Sobre el acuerdo, Ualá obtendrá el 100% de las acciones de Wilobank, mientras que Eurnekian será inversor de la firma.

Por el lado de los bancos, a fines del año pasado se creó MODO, la billetera virtual de la que forman parte más de 30 entidades bancarias en el país. Por su parte, el Banco Provincia, acumuló en su cuenta DNI unos 3 millones de usuarios que realizaron 1,2 millones de operaciones de compra en comercios por $2.360 millones. La clave en este caso, no es solo la funcionalidad, sino también los descuentos que aplican a los usuarios para realizar compras.

“El desafío de Cuenta DNI pasa por la innovación permanente, es decir por incorporar nuevas funcionalidades que faciliten aún más el manejo de las finanzas cotidianas”, expresó Juan Cuattromo, presidente de Banco Provincia.

En igual sentido, ValePei, la billetera virtual de Red Link, acumuló 750.000 usuarios y el uso de la aplicación creció exponencialmente desde el inicio de la cuarentena. "En este lapso tuvimos un crecimiento transaccional de casi un 300%", detallaron.

La incorporación de las billeteras virtuales a los métodos de pago ya avanzó de la etapa del desconocimiento y va por el mundo financiero. Ahora, estos instrumentos realizan perfiles de cada usuario y les dan la posibilidad de acceder a créditos o herramientas de inversión del mercado de capitales. También funciona como una manera de formalizar el manejo del dinero. Algo que muchos consideran una democratización de las finanzas.