También se contempla en la normativa presentada por Máximo Kirchner "la generación de divisas por exportación, el crecimiento del empleo verde, la producción 100% argentina, el fomento de la industria nacional, la integración productiva", entre otros puntos.
La nueva ley, según afirman quien impulsan este proyecto, “acompaña el esfuerzo de las pymes que invirtieron con la ley de promoción de biocombustibles, estableciendo que el 100% del corte mínimo obligatorio la autoridad de aplicación lo distribuye entre las pymes de biodiesel y bioetanol, garantizando a los mismos cuota, precio y tiempo”.
Otro de los puntos clave es que le otorga un plazo de vigencia de 6 años desde la fecha del vencimiento de la ley de promoción de los biocombustibles, prorrogable por 3 años si así lo establece el Poder Ejecutivo Nacional.
El proyecto promueve la inversión en derivados de los biocombustibles generando valor agregado y aportando divisas a favor de la argentina en su balanza comercial.
La autoridad de aplicación garantizará que aquellas instalaciones que hayan sido aprobadas para el fin específico de realizar las mezclas “deberán adquirir los productos definidos en el artículo 4° de esta ley a los sujetos que tengan autorizadas sus plantas para la elaboración específica de tales productos, produzcan bioetanol a base de caña de azúcar o cumplan simultáneamente con la condición de ser pymes, cooperativa de pymes, o asociación de las mismas, en los cupos y a los precios que establezca la mencionada autoridad”.
¿Quiénes son consideradas pymes en el proyecto?
Serán consideradas pymes a los fines de la presente ley, aquellos sujetos productores que cumplan simultáneamente con las siguientes condiciones:
- a) Tengan una producción anual que no exceda las 50 mil toneladas de biodiesel o 90 mil metros cúbicos de bioetanol de maíz, según el producto,
- b) Cumplan con los requisitos y parámetros previstos por la reglamentación que al efecto dicte la Secretaria de la Pequeña y Mediana Empresa y los Emprendedores.
- c) No sean asociadas, subsidiarias, ni controladas por, o controlantes de, empresas cuya actividad principal sea la misma, o pertenezcan a un mismo grupo económico controlante de empresas con esta actividad principal, o que la mayoría de los integrantes de su directorio sea simultáneamente integrante del directorio de otra u otras empresas que se dediquen a la misma actividad, o que sus accionistas mayoritarios también lo sean, o sean controladas por capitales extranjeros.
Según el proyecto, “la idea es que el segmento de pymes esté regulado con plazos, cupos y precios y que el porcentaje de corte del biodiesel y bioetanol se mantenga en un corte mínimo del 5% y 7%”.
Y agregan: “Las petroleras deben agotar ese segmento para adquirir el insumo y, en caso de faltarle producto, podrían pedir autorización a Energía para comprar en el mercado libre. Las pymes podrían participar de ese mercado, al igual que las empresas no integradas, pero no así las grandes aceiteras”.