En tanto, analizó el resultado del paro a lo largo de los cuatro días. “De cara al viernes, hay algo que no se está hablando y es de números. La cuenta que hay que hacer es cuánto perdés y no cuánto ganas. Hoy, con esta cotización, estás hablando de 210 dólares en mano y nadie habla de los lugares más distantes. Por ejemplo, de Salta, donde tenés el flete y una menor productividad que en la región céntrica”.
Sobre las retenciones diferenciales afirmó que “no a todos los que les bajaron la carga, les disminuyó. Se impone el 21% para las primeras 100 toneladas y no es sobre lo que se exporte. Acá hay destacar que se le entrega la mercadería a un exportador. Las que exportan son las multinacionales y ningún productor exporta per sé porque se hace a través de las grandes”.
“El de 100 toneladas y el de 5.000 toneladas le entregan al mismo exportador. El de 100 toneladas pagaría el 21%; el que está entre 100 y 200 toneladas, sería del 24%; y el de 200 a 1.000 toneladas, pagaría 30%, que es superior al porcentaje que tenía antes”, ejemplificó el funcionario.
Para concluir, destacó la participación con el sector agropecuario del ministro de Agricultura, Luis Basterra y lo desligó de la responsabilidad del conflicto: “Estas medidas no siempre dependen de Agricultura, sino más bien del Ministerio de Economía”.
Ante un conflicto más crudo a futuro, el dirigente explicó que “lamentablemente, la cosecha que se tiene hay que venderla. Pero lo peligroso es que se deje de sembrar y la demanda va a estar restringida. Argentina es el tercer productor mundial de soja. La caída en la demanda va a llevar el precio para arriba”.