La salida de Caputo estaba decidida hace dos semanas. Su relación con los técnicos del FMI era insostenible. "Ustedes no saben nada de mercados", les espetaba en momentos en que la suba del dólar se acercó a los 40 pesos.
Criticaba además al mecanismo de subastas de divisas. Caputo quería vender dólares de manera sorpresiva y sin anticiparle al mercado la cantidad.
Fue el artífice además de que Macri saliera a anunciar el acuerdo con el FMI hace tres semanas cuando ni siquiera estaba definido el borrador. Christine Lagarde se enteró del anuncio de Macri por whatsapp en Córcega.
Desde el gobierno señalan que se lo mantuvo en el cargo para garantizar la estabilidad cambiaria hasta la llegada del acuerdo con el FMI.
La contracara de ello es el alto costo en materia de credibilidad de Mauricio Macri al removerlo un día antes del anuncio y en medio de su peregrinación a Nueva York. Si los mercados no se desplomaron fue por la inminencia del acuerdo con el organismo internacional.
La tarea por delante de los ex "Machinea boys" no será nada fácil. Gustavo Cañonero está prestado en el cargo. Sólo permanecerá un par de meses como vicepresidente.
Deberán cumplir con los postulados del FMI y con la presión que pueda llegar por motivos domésticos, por las elecciones en Brasil, y desde 2019, por las elecciones en Argentina. Todo es frágil.
Hasta el propio Dujovne quien ahora es casi un súper ministro. Mauricio Macri ya había tanteado a Melconian hace tres semanas para ocupar el cargo de Dujovne y fue Christine Lagarde quien convenció al presidente de mantenerlo. Alta volatilidad para un país que necesita todo lo contrario.