Cómo funcionará el programa
El esquema diseñado por el ministro de Economía, Luis Caputo, contempla nuevas licitaciones por $200.000 millones hasta alcanzar un financiamiento total de $2 billones.
El mecanismo establece que el FGS colocará los fondos en plazos fijos de largo vencimiento en los bancos. Como contraparte, las entidades deberán utilizar esos recursos para financiar operaciones destinadas a comprar, construir, ampliar o refaccionar una vivienda única.
Además, se fijó un límite para evitar que los fondos queden concentrados en pocas entidades. Ningún banco podrá recibir más del 20% de cada licitación.
Una vez constituidos los depósitos, los bancos adjudicatarios tendrán 90 días corridos para otorgar los nuevos préstamos. Para esta primera licitación, el plazo establecido vence el 1° de diciembre.
Los créditos tendrán un límite de 150.000 UVA, equivalente a aproximadamente US$200.000. El programa está orientado principalmente a sectores medios y personas que buscan acceder a su primera propiedad.
El monto máximo, sin embargo, no tendrá el mismo alcance en todo el país. Mientras que puede resultar suficiente para determinadas viviendas en el interior, los precios inmobiliarios de algunos barrios de la Ciudad de Buenos Aires reducen las alternativas para los compradores.
Cada banco podrá definir si utiliza el dinero para crear una nueva línea de créditos hipotecarios o para ampliar una que ya tenga disponible. También será cada entidad la que determine las condiciones particulares de los préstamos que ofrecerá a sus clientes.
El ejemplo oficial de una cuota hipotecaria
El Gobierno tomó como referencia un crédito promedio de $114 millones para estimar el alcance del programa. Con ese valor, Caputo calculó que, si se completa el financiamiento de $2 billones previsto, el esquema podría beneficiar a entre 17.000 y 18.000 familias.
Durante la presentación de la iniciativa, el ministro utilizó como ejemplo una propiedad de US$106.000. Si el banco financiara el 75% del valor del inmueble, el comprador necesitaría un préstamo de aproximadamente US$80.000, equivalente a unos $114 millones.
El crédito planteado tendría un plazo de 25 años y una tasa de UVA más 7%. Con esas condiciones, la cuota inicial sería de unos $865.000 mensuales.
Para que ese pago no represente más del 25% de los ingresos del hogar, la familia debería acreditar un ingreso neto de $3.460.000.
Según la estimación realizada por el Palacio de Hacienda, una pareja joven cuyos integrantes perciban ingresos netos cercanos a $1.800.000 cada uno podría alcanzar el nivel requerido para acceder a un préstamo de esas características.