En la medida en que el público se vaya haciendo de los dólares, más calma habrá en la plaza. Sólo ver el dinero, los dólares, frena el pánico. Por ello es de esperar que con el correr de los días, vaya disminuyendo el nivel de retiros de los ahorristas.
Un factor que podrá calmar ánimos en paralelo es que el BCRA dejará de perder reservas o por lo menos lo hará de manera poco significativa. Un factor que podrá calmar ánimos en paralelo es que el BCRA dejará de perder reservas o por lo menos lo hará de manera poco significativa.
La lectura de las pérdidas diarias acrecentaba el pánico inversor. Con las restricciones en marcha, el BCRA no tiene porqué seguir sacrificando dólares.
Lo que habrá que seguir de cerca de ahora en más es el valor del dólar en la Bolsa o bien el «contado con liqui », que es el que se hace comprando un bono con pesos y simultáneamente vendiéndolo contra dólares. En el balance se obtienen dólares simulando operaciones con bonos. La brecha del dólar « contado con liqui » contra el valor del dólar oficial es lo que habrá que mirar de cerca para verificar la desconfianza existente.
Los operadores de cuevas en el microcentro vuelven a resucitar así como los hacedores del «puré ». Son los que compran dólares oficiales y los venden en el «blue» para aprovecharse de la brecha. Cambió Macri pero nada cambia. Todo vuelve.