Amigos y emprendedores
La historia de Giacri y Zerbini con la tecnología venía desde muy chicos, cada uno por su lado, hasta que sus caminos se cruzaron 15 años atrás, cuando se conocieron trabajando para una empresa de telecomunicaciones. Desde ese momento, congeniaron en seguida y se hicieron muy amigos.
Sin embargo, unos años antes, Fernando ya había hecho el intento de lanzarse como emprendedor. Armó un folleto con sus servicios de soporte técnico y se puso a repartirlos en un punto emblemático de la ciudad de Buenos Aires: la esquina de Acoyte y Rivadavia, en el barrio de Caballito.
Esa fue su primera experiencia en la que, desde la especialización y vocación de servicio, trabajó unos meses hasta que decidió entrar en una empresa.
Por su parte, al igual que Fernando, Maximiliano venía desarrollándose, ampliando su agenda de contactos y creciendo en el mundo IT después de recibirse de Ingeniero en Sistemas. Al poco tiempo ingresó como team leader del equipo de base de datos, en la misma empresa donde conoció a Fernando.
Desde entonces construyeron un vínculo particular en el que cada uno tenía cosas que el otro no y se complementaban perfectamente. Uno con un perfil más tecnológico, y el otro más comercial. Pero ambos compartían -y lo hacen hasta el día de hoy- el impulso emprendedor y los valores que, en 2008, llevaron a su propia empresa.
Convencidos de que “es crucial armar equipo", de inmediato levantaron la bandera de la comunicación y el respeto hacia las personas con las que trabajan: “Escuchamos a nuestro propio equipo y a los clientes”, destacan.
Cuál es la perspectiva para el negocio
Desde su compañía, los emprendedores buscan redefinir la nueva generación de expertos tecnológicos que lidere el camino hacia la innovación y transformación digital.
En ese sentido, desde hace varios años, la industria tecnológica se encuentra en un crecimiento constante. “Cada vez son más las compañías que necesitan transformar digitalmente sus procesos de negocios para mejorar sus productos y/o servicios”, explica Maximiliano.
Por eso, señala, “nos encontramos en una etapa de crecimiento exponencial; donde la reciente expansión a Colombia y el continuo desarrollo del negocio en México son claves para nuestro futuro”.
Para Fernando, en tanto, “diversas situaciones, como la pandemia, hicieron que se acelerará la adopción tecnológica y digital de las empresas, por lo que para nosotros se presenta una gran oportunidad de negocio”.
En efecto, aporta Maxi, “la pandemia nos enseñó que de la misma forma en que nosotros hacemos casi todo desde un celular, la operación de la empresa debe hacer lo mismo, ya que los clientes están digitalizados y hay que ofrecerles lo que necesitan”.
Por eso, cuentan los amigos emprendedores, “a corto plazo buscamos fortalecer las relaciones con nuestros socios de negocio y continuar el plan de crecimiento, incrementando un 40% nuestra nómina, fidelizando talento y haciendo foco en el cliente para crecer en toda la región”.
Todo eso sin perder de vista su relación de amistad, la misma que los llevó a emprender juntos para concretar el sueño de la empresa propia.