José Tasa: Porque no puede salir el Presidente un sábado a afirmar, mediante una entrevista, que están estudiando medidas para restringir al dólar para ahorristas. Recuerde la sabia frase: “Antes de empezar a hablar, hay que estar seguros de que se va a mejorar el silencio”. Tras la frase presidencial, el martes, el dólar blue iba a saltar unos escalones más. Además, los que aún no habían comprado los 200 dólares mensuales iban a estar pegados al home banking afectando aún más a las reservas del BCRA. Por ello, con el revuelo que se armó, el Ministerio de Economía y el BCRA dieron a conocer una información en “off the record” a la prensa por la noche, desmintiendo al presidente al señalar que “no va a haber restricciones al dólar ahorrista”. El interrogante ahora es el siguiente: ¿usted cree en esa promesa?
Periodista: Por lo menos en el corto plazo, sí.
José Tasa: Pero como usted no cree en el mediano plazo, opera hoy anticipando lo que va a suceder a mediano plazo. Por ende, los efectos se siguen viendo hoy y es más que probable que siga la presión el martes sobre el dólar oficial y el resto de las vertientes de la moneda norteamericana. Igual, convengamos que, más allá de las declaraciones, la tendencia es hacia arriba. A pesar de que en el comunicado en “off” de Guzmán señalan que tras el canje de deuda local e internacional la presión cambiaria va a ceder, yo no creo en ello. De nuevo, el canje y su resultado ya está hoy en los precios del mercado. Puede ser que suban algo más los bonos, por una cuestión técnica y porque rinde 12%, pero nada más.
Periodista: ¿En el BCRA qué piensan?
José Tasa: Están divididos. Hay directores que piensan que hay que activar el swap con China por u$s 5.000 millones, pero Miguel Pesce sostiene que no hay que pagar intereses innecesariamente. Todo depende de cuántas reservas están dispuestos a perder. Los 200 dólares mensuales son, considerando que compran 3,5 millones de personas, 700 millones de dólares mensuales. Demasiado. Insostenible.
Periodista: ¿Qué se puede hacer entonces?
José Tasa: Una de dos: sube de precio el tipo de cambio oficial o se restringe más. Creo que vamos a un septiembre movido en ese sentido. Hay quienes dicen que subirán el impuesto “solidario” hoy en 30% pero es inviable dado que requiere una aprobación en el Congreso. Además, en el BCRA realmente piensan que el dólar no está atrasado. Entonces tenemos dos problemas: el problema en sí que es el tipo de cambio, y, en segundo lugar, que quienes tienen que resolver el problema piensan que no hay problema. Sostienen en el BCRA que el tipo de cambio oficial se está moviendo al ritmo de la inflación y que además la tasa en pesos supera a la inflación. Y que el tipo de cambio hoy es mayor al del 2002, actualizado por inflación. El problema es que no ven la inflación que se viene. Y no ven tampoco que quien ahorra en pesos compara con el dólar blue o el “contado con liqui” pero no con el tipo de cambio oficial. Por ejemplo, si usted hace un plazo fijo hoy a un mes, el rendimiento es de 2,8% mensual. Del otro lado, ¿piensa que el blue va a subir menos de 2,8% en el mes? Ese 2,8% que le rinde el plazo fijo, es equivalente a un salto mensual del blue de 132 a 135,7 pesos. Muy poco tentadora aún la tasa de plazo fijo.
Periodista: ¿Y por qué están creciendo los plazos fijos?
José Tasa: En gran parte por empresas que no puede operar el “contado con liqui”. Recuerde que, si lo hacen, no pueden acceder al tipo de cambio oficial. Entonces el crecimiento de los plazos fijo está explicado en la emisión de pesos que no puede escaparse al dólar en cualquiera de sus vertientes. Es lo que les pasa a algunas automotrices. En 2011-2015 por ejemplo, los bancos, que no podían girar dividendos ni operar el CCL, para cubrirse compraron propiedades. La fórmula es simple: tasa en pesos contra la devaluación esperada. Si quiere usted contener la suba del dólar, o el traspaso de pesos al blue, tiene que reducir las expectativas de inflación. Y allí entra en juego el plan monetario y fiscal creíble que hoy brilla por su ausencia.
Periodista: Una pista vendrá con la presentación del Presupuesto 2021
José Tasa: Así es. Debe ser creíble, que no haya dudas que se pueda cumplir. Pero lamentablemente no veo que haya en un año electoral, una vocación de ajuste de las cuentas públicas por parte del Gobierno. El 2020 cerrará con un rojo fiscal primario del 7% del PBI, pero no creo que lo bajen al 3,5% o 4% en 2021. Sería una grata sorpresa. Para que tenga credibilidad sería bueno que estuviera atrás el FMI, lo que sería otra grata sorpresa. No la veo. Los más probable entonces es que tengamos una economía rebotando tras el colapso de 2020, con inflación alta y bajísima creación de puestos de trabajo.
Periodista: ¿Cómo ve el contexto internacional?
José Tasa: Sería prudente. Creo que las acciones en EE.UU. ya subieron más del 40% desde el mínimo en esta pandemia. No me gusta caer a las 4 de la mañana a una fiesta. La diferencia entre la performance del mercado y la marcha de la economía norteamericana es muy alta.Traducido: creo que el mercado ya descontó demasiado de lo bueno por venir. ¿Y si hay segunda ola del virus en EE.UU.? En esto incluyo a las acciones argentinas obviamente. Quizás me equivoque, pero no sería muy agresivo en el posicionamiento en acciones.