En cuarentena, dado que había llegado recientemente de Londres, el experto financiero que se escuda bajo el seudónimo de José Tasa habla igualmente sobre lo que puede suceder en los mercados.
En cuarentena, dado que había llegado recientemente de Londres, el experto financiero que se escuda bajo el seudónimo de José Tasa habla igualmente sobre lo que puede suceder en los mercados.
¿Tiempo de comprar? No. Son días de alta volatilidad y entrar o salir a destiempo puede generar fuertes pérdidas.
Basta ver la acción de YPF, que a 9 dólares parecía barata y cerró a u$s 4,50. La renegociación de la duda, rumbo al fracaso. El experto, en diálogo telefónico, mantiene su consejo: extrema cautela.
Periodista:
Piense que en Estados Unidos y Europa, la batalla dura cuatro semanas más. No debería caer mucho más el mercado.
En China claramente ya vimos lo peor. Hay que ver en Estados Unidos. La recesión será mundial pero eso es algo que ya está descontado en los precios actuales. Lo que hicieron los bancos centrales es de manual. Inyectaron liquidez para evitar que la crisis sanitaria se transforme en una corrida bancaria. La política fiscal expansiva también ayudará. Trump autorizó partidas por u$s 50.000 millones.
Periodista:
Por ello la urgencia oficial de salir a reducir esa brecha lo menos posible. Una manera es creando conciencia y haciendo que esa “demanda” sea lo menos posible. Es lo que está haciendo el gobierno.
Es difícil pero hay que tomar medidas rápido y fuertes. En algún momento van a suspender clases. La única duda es cuándo. Las universidades privadas ya lo están haciendo. También puede haber como en Italia cierre de zonas. O cortar transporte de larga distancia como trenes y ómnibus.
Dependerá de cuán grave sea la situación. China tras el desastre inicial, administró bien la crisis. Hasta con aplicaciones en redes sociales controlaban movimiento de personas.
Singapur expulsó a no residentes que no cumplieron con la cuarentena. Y puso en prisión a sus ciudadanos ante el mismo delito.
En Argentina aún es todo un chiste eso. Hasta hay quienes se vanaglorian de no cumplir. El gobierno debería poner un caso emblemático, haciendo detener a infractores. Esto por el lado sanitario.
Por el lado económico nos agarró como la historia de los tres cerditos. Estamos en una casa de paja mientras nuestros vecinos tienen una de madera y otra de ladrillo. No hay margen para expansión monetaria o fiscal. Estamos sin crédito. Ni siquiera en pesos a corto plazo nos prestan. Y la recaudación viene retrocediendo en términos reales.
Periodista:
Cuando el gobierno logre conseguir fondos frescos hablamos. Nadie les presta. Son “imprestables” e “impresentables” en Economía. Volviendo al tema económico. Lo que se viene es más caída de la actividad y mayor inflación.
No entiendo al Banco Central como sigue atrasando al tipo de cambio oficial. Tenía la excusa perfecta con el coronavirus para devaluar. Fíjese lo que hicieron Brasil, México…No aprendemos más. Somos incorregibles.
Usan reservas para que no suba y en unos meses el superávit comercial se va a transformar en déficit. Y lo peor que la inflación no va a ser menor.
Periodista:
Lo que sucede es que no hay quien chequee en el gobierno lo que hace el ministro de Economía. En la era Macri tenías cinco ministros que se odiaban entre sí. Acá tenemos uno sólo al que nadie corrige cuando está en la banquina.
Periodista:
La ocupación en hoteles en Nueva York cayó 13%. En Seattle, una de las más afectadas, 26%. Los teatros de Broadway cerraron. Los cines operan al 50%. No quiero ser muy pesimista pero hay que exagerar medidas de prevención.
Hay un buen artículo del economista Richard Baldwin titulado “La visión de un economista sobre la curva epidemiológica”.
El ascenso de nuevos casos no es exponencial. Va rápido a un máximo y luego cae. Es lógico porque en el peor de los casos, con muchos contagiados, los nuevos casos no pueden ocurrir en demasía dado que quedan pocos sanos.
El aplanar la curva, amesetarla, frenar los casos nuevos, salva vidas porque no sobrecarga el sistema de salud.
Según el Corriere della Sera, el principio en hospitales italianos de que “el que llegó primero se atiende primero” no se aplica. Se atendía al que tenía más chances de sobrevivir. De nuevo, hay que exagerar medidas de control en la Argentina. Lo económico es secundario.