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Diego Saravia Tamayo, economista: "Se duerme el dólar pero con el truco de las leliqs, y los trucos no duran mucho"

Guillermo Laborda
por Guillermo Laborda |
Diego Saravia Tamayo, economista: Se duerme el dólar pero con el truco de las leliqs, y los trucos no duran mucho

El argentino Diego Saravia Tamayo, doctorado en la Universidad de Maryland, fue Gerente de Investigaciones Económicas del Banco Central de Chile. Retornó al país hace un mes y recibió a A24.com en su oficina del microcentro porteño, en Proficio, entidad en la que actualmente se desempeña. ¨Se duerme el dólar pero con el truco de las leliqs, y los trucos no duran mucho; se le empiezan a ver los hilos a la marioneta¨ advierte.

¿Cómo vio las últimas medidas del BCRA habilitando vender dólares aún debajo del techo de la Zona de No Intervención?

Fue para quitar volatilidad al dólar y, dentro de un esquema monetario ya desgastado. Es un movimiento en la dirección correcta si no se vuelve loco el BCRA de querer correr al dólar por detrás con un escarbadientes.

Es correcto cuando las intervenciones son para reducir la volatilidad, son puntuales y bien hechas. Pero yo creo que no les importa sólo la volatilidad del dólar sino también el nivel así que veo probable la tentación de empezar a vender reservas para tratar de ganarle al mercado con una mentalidad de broker que ya vimos no hace mucho.

Ojalá no tomen esa actitud porque la evidencia dice que no se le quiebra la tendencia al dólar. Por supuesto que siempre se puede justificar una intervención diciendo que es por volatilidad excesiva, si la definición es bastante subjetiva. La palabra que les gusta a los bancos centrales es volatilidad “disruptiva”.

¿Puede decirse que la inestabilidad cambiaria ya quedó atrás?

No creo, recuerde que las tasas están en más de 70% y lo que se está haciendo es para ganar tiempo y tratar de que no se vaya el dólar mucho antes de las elecciones. Se duerme el dólar pero con el truco de las leliqs y los trucos no duran mucho; se le empiezan a ver los hilos a la marioneta. No suena como un camino muy estable; hasta cuando se podrá controlar al dólar con la tasa nadie lo sabe pero es algo que no es sostenible por más de unos meses.

¿Es posible un plan de estabilización con una elección presidencial tan importante por delante?

Bueno, parece difícil si además se quiere ganar la elección. Pero acá hay que pensar en un plan más amplio de estabilización y algo así solo es implementable con credibilidad en el rumbo y en los conductores. Desgraciadamente, no es algo que esté sobrando ahora en Argentina y se necesitan acuerdos políticos. Me entusiasma ver en qué quedará lo del acuerdo entre el gobierno y el PJ Federal aunque hubiese sido mucho mejor antes.

¿Por qué cuesta tanto bajar la inflación?

Tomando la suficiente perspectiva, es porque no hay credibilidad. La gente no quiere pesos y no se ha planteado un plan consistente que haga que los quiera. El año pasado hubo la devaluación más fuerte desde el 2002 y se ajustaron las tarifas. En ese contexto, se puso una meta de crecimiento nulo de la base.

Eso se refleja en las altas tasas del BCRA y una tasa de crecimiento de las leliqs muy importante. Esto da cierta inseguridad de la capacidad del BCRA de poder evitar futuras devaluaciones y licuación de la deuda en pesos lo que plantea una mala dinámica. Si bien el stock de pasivos remunerados es comparable con situaciones de otros países que no sufren de inflación; creo que en Argentina es más importante la dinámica por su historia desprolija en manejos monetarios y fiscales.

Yendo a otros detalles, la Argentina es un país donde las devaluaciones se transfieren a precios más rápido y más significativamente que otros países más estables. Aumentos en las tarifas también son inflacionarios y hay elementos como el ajuste de salarios que hacen más perdurable la inflación en el tiempo. Sin hacer un juicio de valor, en recesión los salarios reales caen y ajustes del salario nominal requiere de inflaciones mayores y más perdurables.

¿Cómo solucionaría la cuestión de las Leliqs?

El camino optimista, aunque no lo veo probable antes de las elecciones y en esta coyuntura, es que venga la confianza, se demanden más pesos y puedan bajar las tasas. Así se podrían ir reduciendo las leliqs en el tiempo.

Por ejemplo en el 2004, Chile tenía un stock de pasivos remunerados mucho más grande que el argentino y lo fue reduciendo en el tiempo, sin que sea un tema de conversación. Este camino lo veo posible si no hay problemas de refinanciación de las leliqs hasta la elección y si el próximo presidente empieza con capital político y ganas de desarmar esta dinámica.

Las otras alternativas son dolorosas y probablemente inevitables, ya que hay un punto que no dependerá de lo que quiera hacer el banco central sino del mercado. Si bajan las tasas, los plazos fijos se van a ir a dólares y a inflación, si se quiere controlar el dólar va a haber que hacer algún “arreglo heterodoxo” con los plazos fijos.

Otra posibilidad, aunque no la solución de fondo, es cambiar reservas por leliqs. Esto tiene el riesgo de que empeore el riesgo país por la percepción de los deudores que siempre son sensibles al nivel de reservas. En fin, las alternativas de pagar la deuda cuasifiscal son dolorosas y veo poco probable que se haga voluntariamente antes de las elecciones; se va a seguir agrandando la pelota con la esperanza de que se pueda alcanzar la confianza y esto es poco probable que ocurra en los próximos meses. Esto, por supuesto, si la pelota no encuentra una pared antes.

¿Qué fue lo peor y qué fue lo mejor en materia económica de la gestión Macri?

Para mí lo peor fue creer que esta vez el mundo se iba a comportar diferente. Se sabe que los flujos de capitales a países emergentes tienen volatilidad y de vez en cuando se detienen y se sabe que la emisión monetaria genera inflación.

El mayor endeudamiento necesario para financiar un déficit primario que se redujo muy tímidamente al principio aumentó el servicio de la deuda externa y el no haber cortado el financiamiento del BCRA terminó en el lío de las Lebacs. Si bien considero que el norte estuvo bien, el timing no fue bueno tampoco.

Se quiso normalizar la economía de golpe sin considerar los efectos en muchas dimensiones. Es como una bomba de los dibujitos animados; tenías el reloj que es el déficit fiscal, los cables y la bomba. Los kirchneristas tenían cortados los cables (cepo, control de precios, Moreno, etc).

Este gobierno unió los cables sin parar el reloj. Bueno ahí estamos. Ahora se está haciendo un esfuerzo significativo por acomodar las cuentas, da la impresión que se empezó un poco tarde. Lo mejor, creo que es una mayor apertura al mundo y normalización de la economía. Por supuesto que es muy positivo dejar de mentir en las estadísticas. También el sinceramiento de las tarifas es fundamental. Otras cosas buenas creo que hay que buscarlas a nivel sectorial, en transporte, energía.

Por supuesto que ser el gobierno que normalizó la economía no alcanza si no se refleja en la situación económica de la gente. A mí me preocupa mucho que sea otra oportunidad perdida de hacer que en la Argentina las cosas funcionen normalmente, lo que se termina reflejando en el bienestar de la sociedad. Obviamente a alguien que pasa problemas económicos graves poco le importa que hayan levantado el cepo o no le mientan.

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