3) Recurrir a la caja del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del ANSES. A junio ya tenía el 60% de sus activos en papeles del Tesoro, pudiendo llevar ese margen al 70%. Son $400 mil millones según 1816.
4) Subir las tasas de Ledes de manera tal de tentar a bancos a aceptar riesgo del Tesoro Nacional, aunque para el kirchnerismo subir las tasas es un sacrilegio.
5) Bajar las tasas de los pases del BCRA.
6) Emitir deuda con ajuste del dólar: con las expectativas de devaluación del cambio oficial tras las elecciones, podría Guzmán hacerse de fondos con este instrumento. El problema luego será pagarlo si se produce una devaluación, pero ello es otra cuestión. El TV22 cotiza a tasa negativa, destaca 1816, lo que refleja avidez por este tipo de cláusula de ajuste. Otra posibilidad es subir los porcentajes que los bancos pueden encajar con TY22 en lugar de hacerlo con efectivo.
La tasa de renovación de los vencimientos de deuda en pesos en la primera parte del año fue del 125% pero ahora se ubica debajo del 100%.
Según el informe semanal de Consultatio, “el gobierno tiene planeado aumentar el déficit de cara a las elecciones y está llegando a un límite en términos de la asistencia que el BCRA le pueda hacer al Tesoro para financiarlo. Si el déficit primario termina siendo del 3,5% del PBI, y el BCRA utiliza todo el espacio para financiar a Hacienda, entonces el ratio de renovación de deuda tendrá que ser del 130% de acá a fin de año”.
Por ello veremos en las próximas semanas seguramente medidas oficiales para abastecerse de fondos.
Lo que está claro es que el BCRA será exprimido una vez más y que posiblemente apunten a bancos y al ANSES en paralelo. Las consecuencias se verán luego con el correr de los meses.