Desde la humedad ambiente o las filtraciones de agua, hasta insectos o roedores, todos son aspectos de riesgo para los dólares que pueden terminar con los billetes manchados, rotos, perforados, gastados o mordidos. También puede ocurrir que al recibir un billete de dólar no nos dimos cuenta que estaba rayado o marcado con alguna tinta.
En definitiva, son todos efectos que no deseamos encontrar en nuestros billetes de dólar. En cuanto lo percibimos, ya puede ser tarde y, recurrir a la cinta scotch para remendarlos, no parece la mejor opción.
Qué se considera un dólar deteriorado
- Dólares manchados (con tinta, pintura, etc.).
- Dólares muy desgastados por el uso.
- Dólares cortados o mutilados.
- Dólares rotos o ajados.
- Dólares quemados.
- Dólares sucios.
- Dólares roídos por roedores.
- Dólares comidos por insectos.
- Dólares mordidos por animales.
- Dólares húmedos o mojados.
- Dólares con putrefacción (esto ocurre cuando fueron enterrados).
- Dólares enmohecidos.
- Dólares escritos o marcados con birome o fibra.
- Dólares petrificados.
- Dólares dañados por algún compuesto químico.
¿Llevamos los dólares deteriorados al banco?
Llegados a este punto, una primera alternativa bien argentina sería ir a cualquier banco a depositar nuestros dólares manchados para, luego, retirar billetes nuevos. Somos pocos y nos conocemos mucho, ¿no?
Pero cuidado. Los bancos argentinos no están obligados a recibir dólares -u otra moneda extranjera- en mal estado. Y si bien esta opción puede funcionar, lo más probable es que los billetes sean rechazados. En todo caso, dependerá del estado en que se encuentren los billetes.
Los bancos o entidades financieras rebotan los dólares porque después, seguramente, ningún otro cliente quiera recibir esos billetes y, quedárselos, implica que deberán exportarlos para canjearlos, absorbiendo los elevados costos que eso representa. Ningún banco quiere eso.
Por lo tanto, son muy exigentes para cambiar los dólares viejos por nuevos, si no están en perfectas condiciones. Lo más probable es que si los dólares están escritos, rotos o manchados, no sean tomados por la entidad bancaria.
Dólares manchados: recomendaciones
En primer lugar, es fundamental revisar bien los billetes cuando los recibimos y no aceptarlos en ninguna transacción financiera o comercial si están manchados, escritos, deteriorados, quemados, muy gastados o, incluso, si se trata de una serie vieja, los denominados dólares “cara chica”. Por todas estas cuestiones, en operaciones futuras o en ciertos lugares, puede que no nos acepten esos mismos billetes.
En segundo término, en la ciudad de Buenos Aires, existen agencias de cambio que ofrecen canjear billetes de dólares en mal estado. En este caso, es clave tomar los recaudos necesarios para chequear que no se trata de una estafa, para lo cual, como primera medida, se debe verificar que la agencia esté regulada y acreditada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Cómo proceder con los dólares deteriorados
Los dólares manchados o deteriorados se pueden cambiar por billetes nuevos siempre y cuando se pueda reunir e identificar al menos el 80% del billete. Además, es necesario que estén visibles y entendibles todos los elementos de seguridad y el número de serie del billete.
Si se cumple con esta condición, el ahorrista podrá salvar su dinero. Para eso, deberá concurrir al banco o agencia de cambio donde entregará los billetes deteriorados y recibirá dólares en perfecto estado.
Después, la entidad deberá exportar el papel moneda para tramitar su canje, por lo que es probable que cobre una parte por este trabajo.
Esa comisión puede variar de acuerdo al estado de deterioro de los billetes, pero en el mercado formal puede llegar a un 20% del monto canjeado.