La meta de las reservas
Hasta ahora, el Central cumplió casi la totalidad de la meta anual de acumulación de reservas. Durante el primer trimestre, parte de las compras quedaron limitadas por la demanda de dólares del Tesoro para afrontar vencimientos financieros. En paralelo, la autoridad monetaria emitió pesos sin esterilizar para sostener las adquisiciones, mientras que el Tesoro absorbió liquidez mediante colocaciones de deuda en moneda local para evitar presión sobre el dólar y la inflación.
Las proyecciones oficiales estiman que el saldo neto de compras de divisas podría ubicarse entre USD 10.000 y USD 17.000 millones este año, dependiendo del ingreso de dólares y de la demanda de pesos en la economía. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, señaló que ambos factores serán determinantes para la evolución del programa monetario.
A la vez, la liquidación del agro y el regreso de las emisiones de deuda corporativa aparecen como fuentes clave para reforzar las reservas.
El refuerzo más reciente llegó a través del Fondo Monetario Internacional (FMI), que desembolsó USD 1.000 millones tras aprobar la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas por USD 20.000 millones. Gracias a esos fondos y a las compras en el mercado, las reservas brutas del BCRA cerraron este jueves en USD 48.511 millones, el nivel más alto desde 2019.