Los desvíos de las proyecciones de Guzmán son algo superiores: pasó del 29% a una estimación ahora de casi 50% para este año.
La incógnita es cuánto tiempo más podrá Guzmán mantener la inflación mes a mes en descenso. La estabilidad del tipo de cambio oficial otorgó un ancla a las expectativas. Pero el dólar oficial se está atrasando peligrosamente frente a la inflación. En paralelo hay muchos atrasos en tarifas y naftas que se siguen acumulando, las que seguramente en algún momento se deberán actualizar. Las tarifas de electricidad y gas por ejemplo solo tuvieron aumentos de 8% en dos años, con una inflación que va rumbo al 100% en ese período.
En la medida en que el gobierno pueda mantener el dólar oficial sin saltos, podrá estabilizarse la inflación en valores cercanos al 2,5% pero la constante emisión de pesos del BCRA para auxiliar al Tesoro en algún momento pondrán presión sobre el tipo de cambio oficial.