"Entendemos el riesgo que representa perdernos más de 200 millones de dólares de exportaciones de acá a fin de año", agregó.
Y luego, sentenció: "Entendemos que no podemos ser de ninguna manera rehenes de situaciones de inflexibilidad, casi de capricho, y mucho menos que un grupo muy chiquito ponga en riesgo 150 mil empleos, más de mil autopartistas y todas las terminales automotrices".
En ese contexto, anunció que "todo el stock retenido en Aduana va a ser puesto a disposición de las terminales automotrices para que revisen qué les sirve y el Estado va a asumir la responsabilidad de ponerlo a su disponibilidad para que puedan seguir produciendo".
Acto seguido, anunció que si mañana no se resuelve el conflicto, se habilitará a las empresas fabricantes como "importadores de emergencia", y tendrán la posibilidad "importar todos los neumáticos que necesiten".