En ese sentido, el ministro de economía aseguró que existe "una responsabilidad compartida" entre el deudor y el acreedor, por lo cual "todas las partes deben sentarse a la mesa sobre el principio de la buena fe en resolver un problema, que tiene implicancias para todas las partes". "Eso es lo que está ocurriendo con el FMI y con el Club de París ocurre lo mismo", explicó Guzmán en declaraciones publicadas en Clarín y La Nación.
El pedido nacional ante el FMI, según afirmó Guzmán, es una "nueva renegociación porque la deuda no es sustentable", mientras que ante el "Club de París es un poco más de tiempo". "Si el acuerdo se pudiese alcanzar en mayo, eso por supuesto que sería un resultado valioso", dijo el funcionario y agregó que "si no se alcanza en mayo, lo que luego ocurre es que están las elecciones de medio término".
"Dada la envergadura del debate que se va a estar llevando a cabo, no sería lo más sensato que ese debate se dé en el medio de un proceso de elecciones", dijo el ministro de Economía y aseguró que "o se llega a un acuerdo en mayo o temprano en junio o efectivamente sino tendrá que ser luego de las elecciones".
Al evaluar los resultados de su viaje, el titular de la cartera económica señaló "una actitud muy constructiva por parte de los distintos países" por los que transitó. "Un diálogo directo es fundamental en el proceso que requiere alcanzar múltiples niveles de consenso internacional que redunde en apoyos del FMI al programa que la Argentina está proponiendo. Y en ese sentido se ha avanzado fuerte", dijo y resaltó "la oportunidad de discutir con cierto detalle el esquema de políticas macroeconómicas y políticas productivas".
"Se ha estado trabajando y obteniendo una redefinición de los compromisos con el Club de París, para no tener que enfrentar un shock que dañe la economía en un momento en que ésta se está recuperando", aseguró Guzmán y resaltó: "Hemos construido más entendimientos y más apoyos", ya que "la posición de Alemania, Italia, España y Francia ha sido muy constructiva".
Asimismo, el ministro destacó que su viaje tuvo, además, el objetivo de profundizar en "la discusión que se lleva a cabo a nivel global sobre cómo asignar los incrementos de liquidez que se generan en el mundo, producto de políticas globales positivas". "Los países de ingresos medios deben tener la posibilidad de acceder a parte de esa liquidez, porque enfrentan condiciones que son asimétricas respecto de los países avanzados. También enfrentan problemas sociales profundos", concluyó Guzmán.