Enseñanzas del creador de un unicornio

La experiencia del fundador de Mercado Libre sobre el éxito, el fracaso y la formación de equipos

Marcos Galperin repasó la angustia que le generaba la empresa en sus inicios. Qué aprendió en el camino y cuáles son sus consejos para emprendedores.
Carlos Toppazzini
por Carlos Toppazzini |
No dejen que el éxito se suba a la cabeza ni que el fracaso les invada al corazón

"No dejen que el éxito se suba a la cabeza ni que el fracaso les invada al corazón", el consejo del fundador de Mercado Libre.

A finales de los noventa, cuando Mercado Libre apenas comenzaba su camino en un segmento todavía inexistente, Marcos Galperin, su creador, la pasaba muy mal. Eran tiempos de incertidumbre, esos primeros pasos donde todo emprendedor sabe que debe aguantar como sea y hasta donde pueda para imponer su idea. Había problemas hasta para pagar los sueldos de los empleados. Eso angustiaba mucho al responsable de uno de los unicornios argentinos y de la empresa de comercio electrónico con mayor crecimiento en los últimos tiempos.

“En esa época lo pasé mal”, recuerda ahora Marcos Galperin, desde un sillón de su casa, delante de un ventanal que permite ver como se esconde el sol de otoño al atardecer. En un streaming organizado por Endeavor, al que asistió de manera virtual A24.com, el dueño de Mercado Libre compartió su experiencia con emprendedores que, como hizo él, buscan empezar un negocio exitoso a partir de una nueva idea.

Hubo un tiempo, retoma, en que “no quería salir de la cama cuando sonaba el despertador porque debía enfrentar a todos mis empleados y pensaba que la empresa se iba a fundir o no funcionaría”.

Esos comienzos fueron muy difíciles para el empresario y los vivó con mucha angustia. Pensaba en cómo iba a hacer para pagar los sueldos y “no fallarle a toda esa gente que creyó en mí y en mí idea”, cuenta.

“Era una angustia muy profunda y que muchos emprendedores pasamos por eso cuando arriesgamos todo por algo que creemos pero que a veces puede fracasar”, considera. En este caso, por suerte para su fundador, no fracasó.

Hoy, más de 20 años después, Galperin responde muy seguro cuando le preguntan por esos inicios: “Siempre estuvimos convencidos de que Internet iba a cambiar el mundo y esperábamos que la aplicación que estábamos construyendo impactara en la vida de miles de latinoamericanos. Pero no teníamos idea sobre lo difícil que resultaría construir una aplicación que sea exitosa”.

Según el empresario, ahora observa ese mismo convencimiento en el mundo cripto, con personas que creen absolutamente en que van a cambiar el planeta, “muy parecido a lo que pensábamos allá por 1999”.

El éxito, según el creador de Mercado Libre

Mientras avanza el relato, los recuerdos de Galperin fluyen con ese entusiasmo típico de los emprendedores. Entonces, surge uno de los temas más atractivos para cualquier negocio: el éxito.

“Si bien hay diferentes tipos de éxito, para mí, una persona exitosa es la que está feliz consigo mismo, se siente completa con su vida, porque lo importante al final del día es sentir que uno hizo algo valioso o positivo”, dice. Y aclara de inmediato: “No mediría el éxito en valores monetarios”.

Según cuenta, a través de los años pudo descubrir que lo fundamental es tener un objetivo, para después recorrer y disfrutar el camino, ya sea mientras estudiás una carrera o si practicás un deporte. “Es vital darse cuenta cuanto antes que la clave es disfrutar el recorrido, así el objetivo final no cambia demasiado cuando termina cada día”, explica.

Entonces, ¿no hay una receta para el éxito? “Hay elementos importantes, a veces indispensables, para que ciertos proyectos funcionen. Pero después depende mucho de la clase y características del proyecto; aunque en todos los casos es fundamental tener la capacidad de mirar a largo plazo”.

Lo cierto es que concretar una idea llevará mucho tiempo porque “no hay éxito de un día para el otro”. Por eso, insiste, es clave disfrutar el recorrido, porque “nadie ve todo el esfuerzo que hay detrás de un proyecto, solo perciben el momento en que se concreta el éxito final”.

Otro de esos elementos que destaca Galperin tiene que ver con tomar riesgos, hacer las cosas de una manera diferente a la que la hacen la mayoría: “Muchas veces, los proyectos son exitosos cuando realizan algo distinto a lo que existe. Por eso es importante encarar desafíos con gente que uno se sienta cómodo, que sepa que en la incertidumbre o frente a los riesgos responderán de la mejor manera”.

Para Galperin, el fracaso es aprendizaje

A nadie le gusta fracasar, eso está claro. Y todos le temen al fracaso, incluso el dueño de Mercado Libre. La diferencia, tal vez, está en cómo lo enfrenta cada uno.

Fracasar es un horror y para eso está bueno también contar con un equipo”, asegura Galperin, para quien una cosa es digerir el fracaso en grupo y otra muy diferente, en soledad: “En grupo, uno puede canalizar la tristeza e incluso analizar desde diferentes ópticas en qué fallamos”.

Sin embargo, reconoce, los fracasos también son muy útiles, permiten aprender mucho e, incluso en ocasiones, “son la base para el siguiente éxito”.

Si bien la película completa de Mercado Libre es exitosa, a lo largo de su historia hubo varios tropiezos: “una de las cosas que hicimos bien fue saber capitalizar los fracasos para reconvertirlos en energía y aprendizaje que luego derivaron en una experiencia exitosa”, destaca.

En la actualidad, ya son más de 20.000 personas que trabajan para la compañía en toda América Latina y, sólo en 2021, contrataron a más de 5.000 empleados.

Algo que también aprendió en el inicio, repasa Galperin, es que “cuando comienza un proyecto, las primeras contrataciones son clave, deben ser buenas personas y buenos profesionales. Primero, porque deberás pasar mucho tiempo con ellos y, en segundo lugar, porque lo bueno atrae a lo muy bueno; así como lo malo, atrae algo peor”.

Ni éxito en la cabeza, ni fracaso en el corazón

Después de semejante recorrido y el éxito logrado con su empresa, los tiempos de angustia y dificultad para salir de la cama parecen superados. Pero si volvieran, seguramente Galperin usaría la misma fórmula que aplicaba entonces para levantarse cada día.

“Pensaba en otras personas del mundo que tenían problemas mucho más grandes o que estaban infinitamente peor que yo y seguían adelante. Tomar conciencia de la cantidad de situaciones que hay alrededor del mundo, te ayuda a relativizar lo que te pasa, porque siempre creemos que lo nuestro es lo más importante en la tierra”, reflexiona.

Y remarca: “También está bueno relativizar el éxito ya que siempre habrá alguien más exitoso y eso hace que mantengamos los pies sobre la tierra”.

De esta manera, el mensaje final del empresario para los emprendedores sería que “disfruten el camino cada día y no dejen que el éxito se suba a la cabeza ni que el fracaso les invada al corazón”.

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