En ese sentido, el ministro afirmó que este año cerrará con una actividad económica del 3,4%, menor a la de 2015, una inflación superior a 50% y un nivel de pobreza de 34,7%, aunque aclaró que existe "una mejor configuración macroeconómica (equilibrios gemelos) permitirá un descenso paulatino pero sostenible de la tasa de inflación".
Al analizar los índices positivos, Lacunza aseguró que "el déficit primario bajó de 3,8% del PBI en 2015 a un proyectado de 0,5% en 2019 mientras que el déficit financiero pasó de 5,1% al 3,8% en el mismo período" y explicó que "el esfuerzo fiscal realizado es aún mayor, ya que a partir de 2016 el Estado Nacional perdió recursos por el fallo de la Corte Suprema que restituyó a las Provincias el 15% de la masa coparticipable que se transfería a la ANSES (equivalente a 0,9% del PBI hasta 2019)".
Es más, según el funcionario nacional "la mejora del resultado fiscal se obtuvo aun cuando la presión impositiva se redujo en un monto equivalente al 3% del PBI, del 31,5% al 28,4% del PBI".
Por otro lado, al referirse a la deuda externa, resaltó que para 2020 se afrontarán vencimientos del orden de US$ 28.000 millones con el sector privado y organismos multilaterales, y añadió: "La deuda pública creció (entre 2015 y 2019) US$ 70.000 millones, lo que equivale a un 29%, mientras que en los 4 años anteriores creció 22%, unos US$ 40.000 millones. El gobierno anterior no se había desendeudado". Es por eso que advirtió que "habrá que poner énfasis más en los plazos que en los montos a pagar".