Hemos dicho varias veces que a Alberto Fernández lo votaron para sacar al país del fracaso económico de Macri. Ése fue el mandato que recibió. Pero este tipo de frases es la contracara de lo que dijo Macri con Vargas Llosa Jr.: "El populismo es peor que el coronavirus".
Cuando se mete el conflicto político con cosas tan duras como una enfermedad que aún no tiene cura, lo que se hace es extremar las posiciones dentro de la grieta.
A la Argentina, por la pandemia, no le puede estar yendo mejor que en los dos últimos años, en que ya le había ido pésimo.
Entre mayo de 2019 y mayo de 2018, el salario cayo un 8,4%
Entre mayo de 2020 y mayo de 2019 cayó un 4%
Pero entre enero y mayo de 2020, la caída fue del 11,1%
El salario real, en tres meses se derrumbó por la pandemia. Por primera vez desde 2002, hubo deflación real de salarios.
Es más grave porque el salario lleva dos años de caída y sobre eso, la pandemia.
El otro dato es el del empleo. En 2019 se destruyeron 152.000 empleos asalariados formales.
Entre febrero y mayo de 2020 se destruyeron 149.000 salarios formales.
Lo que se destruyó en tres meses es casi lo mismo de lo que se perdió en todo el año pasado.
Cómo salimos debe ser la prioridad del presidente. Argentina es uno de los poquísimos países del mundo con 6 años de recesión de sus últimos 10.
La preocupación no es como salís del piso de abril. Sino como salís de la trayectoria de recesión de los últimos 2 años sin tener una recesión que postergue aun más la recuperación económica.