La imposibilidad de acceder a mercados de deuda -tanto local como internacional-, para financiar un aumento del gasto y la preexistencia de un déficit fiscal primario crearon un consenso entre economistas de apelar a "la maquinita", para pagar los gastos que ayuden a salir de la emergencia que trajo la pandemia.
Si bien diversos economistas sostienen que con esta emisión, la posibilidad de generar inflación es baja, podría darse también un aumento de las brechas cambiarias entre la paridad oficial y el Contado Con Liquidación (CCL) o dólar MEP.
Datos del BCRA al 30 de marzo marcan que, de los $596.962 millones emitidos durante el mes, $490.670 millones aún estaban en las cuentas corrientes que los bancos tienen en el Central a tasa cero, muy lejos del rendimiento del 38% anual que les daban las Leliq.
Para Martín Kalos, economista jefe de Elypsis, la emergencia económica hizo "inevitable" la emisión monetaria y "más aún en un contexto inédito y de caída de la recaudación".
Pese a ello, el bajo nivel de emisión monetaria que dejó la gestión de Guido Sandleris al frente del Central y las restricciones cambiarias son motivos para pensar que "es difícil que esta emisión vaya a la inflación en lo inmediato".
"En un contexto de cepo y precios regulados, como tarifas medicamentos y combustibles, lo más probable es que impacte en las brechas cambiarias", sostuvo Kalos.
Por otra parte, opinó que "no era esperable" que los bancos fueran a prestar más dinero "a pesar de que le dieran más liquidez de la que ya tenían" y que "es probable" que comience a operar una política de negociación con los bancos para que cambien de postura.
"Cuanto más se tarde en asistir a esas empresas, más difícil será después rescatarlas si quiebran. El gobierno -apuntó Kalos- debería analizar un respaldo que se transforme en subsidio si las empresas no llegaran a poder devolver el dinero prestado".
Andrés Asiain, director del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), descartó que una política monetaria expansiva genere inflación ante "las restricciones al consumo por la cuarentena" y coincidió en que "las presiones vendrán por el lado del mercado cambiario".
En ese sentido, aunque anticipó que habrá que financiar un déficit fiscal primario de 5 puntos del PBI para 2020, "la recesión va a generar un superávit comercial muy importante"
"Además, si pensás que el déficit de turismo se va casi anular, Argentina tendría unos US$ 15.000 millones más de los que se pensaba", afirmó Asiaín a Télam.
Por último, dijo que hoy hay "muchos de sectores no esenciales que tienen gastos mínimos e ingresos nulos tendrán que salir a vender ahorros que tenían que estaban dolarizados. Eso puede ayudar a controlar el mercado".
Agencia Télam