La inflación es un impuesto en realidad, y como tal, las provincias buscan sacar su tajada. También los municipios. Por ello la presión al gobierno para que “coparticipe” la emisión de billetes dado que cada distrito carece de un banco central. Por ahora. El fantasma de las cuasimonedas siempre está vigente. La Ciudad de Buenos Aires abonó a proveedores con títulos de deuda que no sirven para pagar impuestos. Cuentan con el beneficio de que pueden ser descontados en el Banco Ciudad. Córdoba anunció recientemente su emisión pero que servirán para pago de impuestos. En ningún caso son billetes físicos como en su momento lo fueron los patacones.
¿Qué sucederá de ahora en más? La caída en la recaudación es muy elevada en todos los distritos. Los ingresos por retenciones del SIRCREB, de Ingresos Brutos, en CABA fueron 35% menores en los primeros días de la cuarentena total. El gobierno nacional acordó con provincias la emisión de $120.000 millones para financiar los rojos fiscales que se vienen en todos los distritos. ¿Para cuánto tiempo alcanzará? Es la gran incertidumbre. La emisión de cuasimonedas está prohibida por leyes de responsabilidad fiscal y pactos fiscales pero rápidamente las legislaturas provinciales pueden dar vuelta esas adhesiones. Habrá que ver cómo evoluciona la crisis, algo que se sigue día a día desde lo fiscal.
La Casa de la Moneda en definitiva no tendrá recesión este año. Experimentará un boom. El único límite por ahora pasa por la provisión de papel moneda o subcontratar emisión. Es la única política monetaria restrictiva existente hoy.