A intentar ganar como sea. Los libros se quemaron. Centro a la olla. Las encuestas en manos de Marcos Peña gatillaron la necesidad de anuncios para revertir el ascenso de Cristina Kirchner. La presión vino también de María Eugenia Vidal y de los gobernadores radicales que sufrían las bajas de votantes en el frente de combate. El costo fiscal de $9.000 millones del paquete anticrisis está dentro de lo tolerable en el acuerdo el FMI. Términos kirchneristas como el Procrear o el "acuerdo de precios" pasan a ser neologismos del PRO.










