1) Acciones: hoy se ven afectadas por el derrape en EE.UU. Con un S&P en equilibrio, las acciones argentinas en el exterior hubieran seguido en alza. Los inversores extranjeros no tienen demasiados papeles en cartera y por ende tienen un potencial significativo en la medida en que un candidato pro mercado, no necesariamente Mauricio Macri, lidere las encuestas para las elecciones de octubre. Acá hay que diferenciar por sectores ya que hay papeles como YPF que se ven perjudicados por el derrumbe del precio del petróleo y otros como Banco Galicia que depende más del éxito del Plan Sandleris. Debe consignarse también que las acciones en la bolsa local se ven afectadas por la performance del tipo de cambio. En ocasiones suben de precio, pero es en sintonía con el valor del dólar.
2) Títulos públicos: A diferencia de las acciones, los inversores extranjeros están atragantados de papeles argentinos. Y encima está en juego la capacidad de pago del país de los vencimientos. El BONAR 24 rinde casi 14% lo que implica una probabilidad no menor de default. Por ello es que el riesgo país está en casi 800 puntos. Los papeles en pesos en paralelo sufren con la suba del dólar. Por ello es que es una alternativa solo para los más audaces.
3) Tasa de interés: hoy los plazo fijos rinden 45% anual, que en términos mensuales es casi 4% efectivo. Es una alta tasa pero no lo suficiente como para tentar a los tenedores de dólares. Debe inmovilizarse fondos por un mes lo que es muy arriesgado en la coyuntura actual.
Conclusión: ante la alta incertidumbre, los analistas recomiendan cautela. No son épocas para tomar demasiados riesgos.