Durante este período, y al igual que otras compañías en el mundo, “YPF reportó un cargo no recurrente por deterioro de activos (impairment) de gas de 57 mil millones de pesos, que se generó principalmente por la caída de los precios tanto a nivel mundial como local” agregó la empresa. Las ventas de naftas cayeron un 85% en la última semana de marzo y a partir de ese momento fueron repuntando gradualmente estabilizándose en el mes de julio con una caída de entre 40 y 45%. En el caso del gasoil, llegó a tocar una caída máxima del 50% para luego estabilizarse en torno a una caída del 20% en las últimas 10 semanas.
Esta caída en las ventas, entre otras cosas, afectó los ingresos de la compañía que alcanzaron los 134 mil millones de pesos, un 17% menos que en el segundo trimestre de 2019. “La producción de hidrocarburos también se vio afectada por esta situación, disminuyendo un 9% respecto al trimestre anterior. Como referencia, la producción de petróleo a nivel país cayó cerca de un 11% en igual período y a nivel mundial la caída fue superior al 15% entre abril y junio” señaló el comunicado oficial.
La compañía está ejecutando una fuerte revisión de su estructura de costos para lograr una operación competitiva a nivel mundial y promoviendo eficiencias que le permitan preparar el escenario para cuando se supere la situación.