Según al-Mazrouei, el impacto inmediato en el mercado será limitado debido a estas restricciones en el suministro. Sin embargo, analistas advierten que la salida podría debilitar aún más la capacidad de coordinación del cartel. Datos de la Agencia Internacional de Energía indican que la participación de OPEP+ en la producción mundial ya cayó del 48% en febrero al 44% en marzo, con perspectivas de seguir descendiendo.
El respaldo a Trump
En el plano político, la medida también supone un espaldarazo para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha criticado reiteradamente a la OPEP por manipular los precios del petróleo. Washington mantiene estrechos vínculos con Abu Dhabi, que en los últimos años ha reforzado su alianza con EE.UU. e Israel tras los acuerdos de normalización de 2020. Los Estados Unidos nunca formaron parte de la OPEP aunque el país norteamericano es el mayor productor mundial y el que más reservas tiene.
La decisión llega además en un momento de fuerte presión regional, con países del Golfo evaluando una respuesta conjunta ante los ataques con misiles y drones atribuidos a Irán desde el inicio del conflicto a fines de febrero.
Esta salida puede ser compleja porque los Emiratos eran, junto a Arabia Saudita, uno de los pocos miembros con capacidad ociosa relevante para responder a shocks de oferta. Por eso ofrecieron liberar millones de barriles de reserva para que el precio del crudo no sirva como efectos de la guerra.
productores de petroleo EAU
La salida de un miembro de la OPEP y el precio del crudo
Los Emiratos Árabes Unidos son los octavos productores mundiales de petróleo del mundo. Pero si se quitan de la lista a EE.UU., Canadá y China, se encuentran en el quinto dentro de los que integran la OPEP.
La salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP marca uno de los movimientos más relevantes en el mercado energético de los últimos años. Detrás de la decisión hay una combinación de factores económicos, estratégicos y geopolíticos que venían acumulando tensión dentro del grupo. Los emiratíes estaban cada vez más molestos con las decisiones que tomaba en el ceno de ese grupo, Arabia Saudí. Especialmente, el tema de la liberación de millones de barriles para que el precio del crudo no suba tanto al estallar la guerra. La medida, benefició indirectamente a otros productores menores, como la Argentina, por el aumento del crudo a nivel internacional. El propio FMI destacó que, a pesar de ser importador neto a exportador en este rubro, hizo que se sintieran menos en nuestro país las consecuencias del mercado mundial en crisis.
Pero los Emiratos Árabes Unidos aceptaron la medida porque nadie imaginaba estar casi a comienzos de mayo con una guerra que se mantiene. Para peor, con el paso por el estrecho de Ormuz, casi cerrado.
Sobre la guerra y la producción de barriles, el descontento con Arabia Saudí se resume así:
Emiratos venía mostrando creciente desacuerdo con las cuotas de producción impulsadas por Arabia Saudita, que actúa como líder de facto del grupo. Mientras los saudíes defendían recortes más estrictos para apuntalar los precios, Emiratos consideraba que esas limitaciones eran injustas para países que como ellos invirtieron fuerte para aumentar su capacidad de bombeo.
El punto de fricción clave:
- Emiratos quería producir más (tiene capacidad ociosa)
- Arabia Saudita quería restringir la oferta para sostener precios altos
El principal motivo es el desacuerdo con las cuotas de producción. La OPEP funciona coordinando cuánto petróleo produce cada país para influir en los precios globales. Sin embargo, Emiratos considera que esas restricciones limitan su crecimiento. Ahora, le puso fecha al portazo: el 1° de mayo.
emiratos árabes unidos mapa
Puertos de E.A.U. estan encerrados en el golfo Pérsico. La minoría están sobre el golfo de Omán sobre el Océano Índico. (Foto: A24.com)
Qué puede pasar con el precio mundial del crudo y los combustibles
Abu Dhabi busca mayor autonomía para decidir su producción sin depender de consensos internos que muchas veces responden a intereses ajenos. La guerra vinculada a Irán y las disrupciones en el Golfo generaron un mercado con oferta restringida, lo que para Emiratos abre una oportunidad: salir ahora le permitirá reaccionar con mayor rapidez a la demanda global sin quedar atado a decisiones colectivas. Ahora bien, la gran pregunta es qué pasará con el precio del petróleo. La respuesta corta: no hay un efecto único, sino varias fuerzas en juego.
En el corto plazo, el impacto podría ser limitado. El mercado ya está tensionado por conflictos en Medio Oriente y problemas de suministro, lo que mantiene los precios elevados. Pero a mediano y largo plazo, el panorama cambia. Al salir de la OPEP, Emiratos podría aumentar su producción sin restricciones, lo que tendería a bajar los precios al incrementar la oferta global. Algo que en el fondo, alienta abiertamente Donald Trump, que ve subir el precio del combustible en su país, antes de las elecciones de medio término.
Estados Unidos es quien tiene las mayores reservas de crudo del mundo, pero no quiere volcarlas al mercado mundial por una guerra que ellos mismos iniciaron.
Pero en este proceso que se abre con la salida de E.A.U., hay un efecto contrario: la salida debilita la capacidad del cartel para coordinar el mercado. Sin ese “control central”, los precios podrían volverse más volátiles, con subas y bajas más bruscas según crisis, guerras o decisiones unilaterales de cada país. Lo que sí parece seguro es un mercado más impredecible, donde la disciplina colectiva de la OPEP pierde peso y cada productor juega su propio partido.