Por lo tanto la oferta de divisas es bien limitada. Hay quienes venden dólares para cubrir gastos, pero de nuevo, la oferta también es limitada. La brecha por ahora no tiene límite a la vista.
Todos saben que en algún momento va a tener que restringirse más el control de cambios. Es como que en el mercado ven al dólar oficial a un valor de oferta o “sale” tomando en cuenta los desafíos que le aguardan a quien triunfe en los comicios del domingo.
Récuerdese que hay filtraciones por las compras de hasta u$s 10.000 habilitadas a las personas humanas. Pero también subsisten las compras en dólares con tarjeta en el exterior que hasta ahora no fueron limitadas.
Entre economistas y empresarios, el temor pasa por que en algún momento la escasez de dólares obligue a poner un límite a las importaciones. No sería la primera vez que ocurre: basta con recordar lo sucedido con las DJAI, o declaraciones juradas en la última etapa del kirchnerismo. El lunes 28 marcará un quiebre en materia de política económica. Se pondrán en marcha en los días siguientes las medidas escondidas por la campaña electoral. La suba de las naftas es una de ellas.