La compañía retomó la actividad en el Upstream, que completó 34 pozos dentro la actividad no convencional (gas y petróleo) de un total de 48 pozos en todos sus campos operados. En tanto, la producción de hidrocarburos creció un 3% en comparación con el trimestre anterior, gracias a un aumento del 4% en crudo; mientras que la producción no convencional de crudo subió 20%. "En este conjunto de campos que representan la vidriera de Vaca Muerta, se alcanzó en marzo un récord de producción de 42.000 barriles de petróleo por día", indicaron en la firma.
Además, la demanda local de los principales productos refinados (nafta y gasoil) se incrementó un 6% respecto al trimestre anterior, aunque en la comparación con el 2019, este segmento aún se encuentra un 6% por debajo. También bajaron los costos operativos un 21% respecto del primer trimestre del año anterior.
Por último, la compañía redujo los niveles de deuda neta, que disminuyó en 324 millones de dólares al final del trimestre y se ubicó 888 millones de dólares por debajo del primer trimestre de 2020, el menor nivel de deuda neta desde el año 2015.