En el segundo lote entró Brasil, sancionado por formar parte del grupo BRICS y, especialmente, porque para Trump, el expresidente Jair Bolsonaro sufre una persecución de la justicia brasileña. Otros están pendientes, como en el caso de China, en tanto que para India, Trump acaba de anunciar más aranceles por comprarle petróleo a Rusia.
La Argentina, con los nuevos aranceles de Donald Trump
Como dijimos, nuestro país tuvo un primer cimbronazo para sus exportaciones el pasado 2 de abril para el acero y el aluminio. A partir de allí, se inició una etapa de negociaciones que finalmente resultaron exitosas.
A su vez, el Fondo Monetario Internacional, analizó días atrás la actualidad del comercio bilateral. Estados Unidos ocupa el tercer lugar entre los destinos de exportación de la Argentina, detrás de Brasil y la Unión Europea, y se equipara a Chile y China. Las ventas a Estados Unidos llegan a alrededor del 8% del total de exportaciones de bienes argentinos, lo que representa un 1% del Producto Bruto Interno (PIB).
los nuevos aranceles de Trump
La Argentina, uno de los países menos castigados por los nuevos aranceles de Trump que entran en vigencia este jueves. (fotoGentileza NYT)
Desde el 2 de abril, la mayoría de las ventas argentinas a los Estados Unidos comenzaron a pagar un arancel del 10 por ciento. Quedaron exentas las importaciones de energía y oro por unos USD3.000 millones, mientras que el acero y el aluminio, por cerca de USD 600 millones, enfrentan desde mediados de marzo un arancel del 25%, a lo que se sumó otro 25% desde el 4 de junio.
La buena noticia para el sector de las exportaciones es que para todos los demás productos, como derivados del petróleo o vehículos de carga para trabajo, nuestro país quedó en el piso de los aranceles de Trump: solo el 10%.
El staff del FMI calculo que el impacto podría ser una pérdida de oportunidades por valor de 500 millones de dólares, una cifra considerada baja en el mercado mundial.
Ventajas comparativas, a favor de la Argentina
El mejor ejemplo de esto es la situación con nuestro vecino Brasil. Estados Unidos le impuso aranceles generalizados del 50%, cuarenta puntos más que a nuestro país. Esto le da una clara ventaja comparativa para exportar productos similares.
En los mercados estadounidenses, el mismo producto costará menos si llega desde la Argentina que desde Brasil, lo que abre una ventana para aumentar exportaciones. Y hay un elemento más, que debe manejarse con cuidado: la Argentina puede beneficiarse con la llegada de importaciones de Brasil que ya no sean rentables para mandar a los Estados Unidos. Si son, por ejemplo, autopartes, se las puede reexportar ya como elementos de un vehículo argentino como los destinados a trabajos de carga.